Las Tunas.- Si el Duende del Bache de Buena Fe conociera Las Tunas, hubiese construido su casa en la esquina entre la avenida Rafael Martínez y la Calle 26, en esta ciudad capital. Cuando de adolescente iba cada mañana para la Secundaria Básica, allí estaba el bache, implacable y eterno, con ese toque de mosquitos y humedad tan propio de él.