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Las Tunas.- Con esto del nuevo coronavirus es para preocuparse y ocuparse, pero hay que estar en calma, ser disciplinados y cumplir todas las medidas necesarias, dijo Juan Cabrales, encargado del huerto de la cooperativa de producción agropecuaria (CPA) Calixto Sarduy, en la comunidad de Becerra, a unos ocho kilómetros de esta ciudad.

Es difícil, comentó, porque el campesino casi siempre tiene las manos muy apegadas al trabajo en la tierra, o con los animales. Pero desde que se supo de la presencia de esta enfermedad en Cuba (Covid-19), hay que tener eso presente y lavarse las manos en cuanto uno termine de trabajar en el huerto o en cualquier otra parte de la CPA, puntualizó Cabrales a la Agencia Cubana de Noticias.

La seguridad nos la dio el consultorio médico de la familia -añadió- que enseguida se reunió con todos los cooperativistas de la comunidad; nos explicaron todas las medidas de prevención de la enfermedad, los síntomas, y se dijo que hay que estar informado de todo lo que sucede dentro y fuera del país sobre el virus que la causa.

Oscar Mantecón Aguilera, especialista en Medicina General Integral (MGI) que labora en el Consultorio Médico de Urgencia, en esta demarcación, expresó que desde que comenzó la etapa intensiva para prevenir la Covid-19 se hicieron audiencias sanitarias con la asistencia de los habitantes de Becerra, y concretamente en la escuela primaria y en la secundaria básica que allí existen.

Con una población superior a las mil 700 personas, pertenecientes a cerca de 400 familias, este servicio de la Atención Primaria de Salud está integrado por dos consultorios y un Cuerpo de Guardia, precisó.

De ahí la importancia que le atribuyen los vecinos y la confianza de asistir ante cualquier síntoma catarral, agregó el galeno, quien refirió que hay que estar alertando constantemente, porque hay campesinos testarudos, que no abandonan el trabajo para asistir al médico.

Tenemos la responsabilidad de pesquisar a diario, sobre todo, a los que constituyen grupos más vulnerables y en particular, a quienes hayan regresado recientemente de algún viaje al exterior, significó el joven doctor a la vez que mostraba el listado de las cuatro personas que debía visitar por ese último motivo.

Afuera del consultorio se escuchó la voz de Isabel González, de 75 años de edad, quien decía a otras vecinas que ella no tiene miedo; hay que estar informados, cuidarse bastante y cumplir con lo establecido, para después alardear sobre la limpieza y organización de la casa, afirmó.

En Las Tunas son muchas las medidas que se están adoptando en escuelas, centros laborales, de servicios y en las comunidades, ante la presencia del nuevo coronavirus, SARS-CoV-2, causante de la enfermedad Covid-19.

Hasta el momento, no se ha reportado ningún caso positivo al coronavirus en este oriental territorio cubano, que mantiene aislada a una treintena de personas para realizarles los estudios pertinentes.