medicos de J.Menendez Covid19Las Tunas.- Los cubanos somos muy confiados y con esto hay que tomar conciencia, porque se ha demostrado que el nuevo coronavirus no entiende de diferencias de edades ni de ningún tipo, alerta el joven médico Yasmani Sunamé Ramírez, uno de los profesionales de la Salud en Las Tunas al que le ha tocado estar directamente en el enfrentamiento a la Covid-19.

Nos sigue faltando percepción del riesgo, y creo que una buena forma de colaborar es informando de inmediato si padece algún síntoma o conoce de alguien que los posea, porque en estos momentos tener catarro no significa portar el virus, pero tenemos que batallar juntos en esto para salir adelante, dijo Sanamé a la Agencia Cubana de Noticias (ACN) en un contacto telefónico con el municipio de Jesús Menéndez, donde reside.

En ese territorio, ubicado al norte de la provincia, Yasmani junto a otros seis profesionales del Sistema de la Salud Pública integran el equipo de trabajo y de respuesta rápida que evaluaron y atendieron a un paciente italiano que dio positivo a la Covid-19, y a su esposa, única tunera confirmada con la enfermedad hasta la fecha.

Con apenas 30 años de edad, el especialista en Medicina General Integral (MGI) es también emergencista, y comentó a la ACN que aunque le tocó laborar en comunidades indígenas de Brasil durante un año y medio, la responsabilidad de ahora con una enfermedad que de por sí es totalmente nueva, no se le olvida nunca, a pesar de toda la preparación y la información que recibieron, incluso, cuando aún la pandemia no afectaba al país.

El galeno comentó que el trabajo de Inmigración fue muy valioso al avisar de inmediato sobre la presencia de un ciudadano italiano en la comunidad de Guayacán, en "Jesús Menéndez", teniendo en cuenta que él había arribado al país desde la región de Lombardía, en el mismo vuelo en el que viajaban los tres primeros casos positivos a la Covid-19 en Cuba.

Ahí comenzó el proceso de evaluación -explicó-, y aunque cuando se le visitó por primera vez no mostraba ninguna sintomatología relacionada con el virus, se le indicó que estuviera en modalidad de ingreso domiciliario hasta nuevo aviso.

Que comenzaran con tos seca y fiebre fue cuestión de dos días, entonces el equipo los trasladó a los centros de aislamiento correspondientes en Holguín y Las Tunas, cuenta Yasmani, mientras recuerda con exactitud hasta los días de la semana en que transcurrió la travesía médica.

Nuevamente equipados con todos los medios de protección establecidos volvieron a Guayacán para dar el seguimiento correspondiente a los contactos más cercanos y otros no tanto, tramitando el ingreso y la evaluación de cada uno de ellos como medida más eficaz para evitar la transmisión a otros personas.

Una pediatra, un clínico, una epidemióloga y yo como MGI, conjuntamente con el equipo de respuesta rápida, radicamos en el policlínico Mario Pozo, pero allí en la comunidad el Grupo Básico de Trabajo de la Atención Primaria de Salud continúan realizando un seguimiento diario, incluso, hasta dos veces al día a las personas que allí residen, puntualizó.

Yasmani demoró casi un día en responder al mensaje de la ACN para que contara su experiencia en esta difícil labor: "Periodista, disculpe la demora, pero anoche llegué muy tarde a la casa y ni siquiera traía el teléfono", significó como quien estuviera también cumpliendo un deber al acceder a la entrevista.

Cuando ya en Cuba la cifra de contagiados por el SARS-CoV-2 registra 80 pacientes, en Las Tunas el Consejo de Defensa Provincial informó que están listos nuevos centros de aislamiento para el ingreso de los más de mil 400 tuneros que podrían llegar de otras naciones, medida que se corresponde con el plan que ha diseñado el país para hacerle frente a la compleja situación epidemiológica.