Elpidio valdes lloraLas Tunas.- Hay gente que nació para quedarse, gente necesaria, imprescindible, que no se borra ni aun estando muerto, gente tan obstinada, tan del pueblo, que puede renacer una y mil veces. Con música de fondo: “Para Elpidio Valdés, patriota sin igual…”. Nos deja Juan Padrón, ¿pero nos deja?

¿Acaso el final de 20 días de batalla por la vida puede opacar las sonrisas que su ingenio despierta frente al asalto al tren militar, la boda de Elpidio, Palmiche enamorado…? Es 24 de marzo del 2020 y un post publicado por su hijo Ian a las 5:20 am entristece mi página de Facebook. Ha muerto Juan Padrón. Lloran sus Vampiros en La Habana, sus ilustres mambises, hasta los panchos (españoles) en algún rincón de esos capítulos que creara desde el abrazo a nuestra historia.

No es de extrañar que fragmentos de los audiovisuales sigan volando hacia “la vida real” en determinados momentos de nuestra existencia. Me vienen a la memoria las palabras de una amiga de la Universidad cuando las circunstancias ponían a prueba nuestro carácter. Ella me decía: “¡No se queje más y domine ese rifle!”. También adquirí cierta manía de pronunciar al obtener un nuevo objeto: “No me lo ponga en el suelo, Coronel, que se me ensucia”.

Este hombre nos legó valores, su humor criollo, el arraigo a la cubanía… ¡Tantas cosas! “Mambises, bestias, no tiréis con ventana/ ¿Y a ti qué te pasa, Pelirroja? A mí ná, ¿estoy traduciendo no?/ ¡España, España, Don Resoples no se baña!/ Palmiche es un caballo de guerra, a su manera, claro/ Esta gente oye un tirito y enseguida nos asartan a machetazos…” ¡Tantas frases inolvidables!

Qué falta nos haces en esta batalla contra la Covid-19. Pero nos dejaste el valor, las enseñanzas, los coj… El último mambí no se fue del todo, dentro, muy dentro, cada quien lo recuerda a su manera. Y en medio de tanto estrés e incertidumbre, Elpidio Valdés, su personaje insigne, nos lidera con su ejemplo. Imagino ahora sus palabras: ¿Este virus nos gana? ¡Eso habría que verlo, compay!

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