1 Veronica Hinojosa

Las Tunas.- Toda expresiva y sensible se revela la actriz y narradora oral Verónica Hinojosa. Su sonrisa contagia, nos recuerda a Guillén, a Bola de Nieve, al Acuarelista de la Poesía Antillana… Mujer de azúcar y fuego, cubana hasta la médula. Hace alrededor de un mes regresó de una gira de intercambio cultural en Costa Rica. La gente de esos predios quiere que vuelva. Se ganó su cariño con trabajo y ese carisma innato que la caracteriza. Por eso, 26 Digital se acerca a su experiencia en esa nación.

Verónica Hinojosa 1“Primero fui en marzo y regresé en abril del 2019. En ese entonces participé en el Festival Palabra de Mujer, un evento muy interesante que hacen cada año para defender los derechos y la igualdad de las féminas. Allí la municipalidad de Cartago me declaró Visitante Ilustre. Fui representando al teatro guiñol Los Zahoríes de Las Tunas y a Cuba, en sentido general. Y quedé como miembro de un proyecto que se inauguró conmigo llamado Leect, una simbiosis entre los vocablos leer y cultura, que promueve en todas las edades el amor por los libros y el arte. Me dicen que soy la madrina de esa iniciativa, dirigida por la doctora Olga Solano y el Tecnológico de Ciencia y Lenguaje de Cartago”.

Su desempeño en ese país le ganó un pronto regreso. “A los seis meses tuve que volver. “Trabajé en todas las casas de altos estudios, incluida la Universidad Central de América y del Caribe, que está en la provincia de Limón. Impartí talleres de manipulación o animación de títeres a alumnos de ese y otros centros, pues hubo muchas solicitudes.

“También a un grupo de adultos mayores les enseñé narración oral y literatura escrita, porque ambas materias deben ir unidas. Hay que hacer un trabajo de dramaturgia para poder llegar al cuento y garantizar que sirva para ser contado a un público, pues no todos tienen esa característica. Fue maravilloso. Recuerdo a una anciana de 90 años que escribió 28 cuentos. Es gratificante cómo influí en ellos, hasta me dijeron: 'Estábamos en nuestras casas sin hacer nada y ahora encontramos una razón para seguir viviendo'.

“Luego se abrió otro proyecto para niños, empezando por los de 3 años de edad hasta los de Secundaria. Aparte de ser profesora, actué para ellos usando títeres y narración oral. La obra Un tiempo para el amor, por ejemplo, que presenté en la Casa del Cuento de Cartago, gustó mucho”.

Me muestra múltiples reconocimientos granjeados con esfuerzo en esa tierra y se toma un instante para hablar de algunas diferencias en cuanto a la Enseñanza Artística aquí y allá. “En Cuba, además de Universidad de las Artes (ISA), de la cual soy graduada, hay para ello escuelas vocacionales y profesionales, pero en esa nación no existen. Solo en las universidades y en los colegios (a partir de séptimo grado) el arte es una asignatura más y cada uno escoge una manifestación”.

Ella, que ha representado a Cuba en diversos certámenes en países como México, Venezuela y Colombia, no cesa de ofrecer su corazón y talento a favor del desarrollo cultural. “Laboré mucho para poner en alto el nombre de mi provincia y mi país, regalando todo lo que sé sobre contar cuentos y estos 48 años que llevo en el teatro para títeres, aunque también he trabajado para los adultos. He comprobado que el arte forma a las personas”, añade.

“Además, participé en un Congreso Internacional de Profesores de Inglés con el espectáculo De un largo lagarto verde, y demostré que se puede contar en nuestra lengua con un traductor al lado. Había asistentes de Estados Unidos, Francia, Inglaterra, del Caribe y otras partes. Fue una experiencia hermosa.

“En otros momentos presenté Historia de la letra H, un texto de mi autoría que narradores de varios países tienen en su repertorio y enfatiza en la importancia de la buena ortografía. Con este cuento me di a conocer y luego, empezaron las invitaciones, entre ellas, la posibilidad de impartirles a profesores de escuelas de primero a sexto grados talleres de animación de títeres. Les hablé sobre su historia, clasificaciones y otros elementos. Y comenzaron a dar sus clases con muñecos de este tipo, porque está demostrado que los niños prestan más atención a la forma que al contenido y así captan mejor los conocimientos”.

Como miembro de la Fundación Nicolás Guillén, ella se preocupó por divulgar allá la obra del Poeta Nacional de Cuba. “Intercambié saberes con el Proyecto Mestizo, que dirige Beto Campo y sus gestores quedaron tan embullados que me invitaron a ir en septiembre de este año, si la pandemia del nuevo coronavirus lo permite. Así trabajaría con esa iniciativa y con Leect.

“Me siento realizada porque he formado a varias personas y una de las creaciones más perfectas es mi hija Leonor, que sigue el legado en Los Zahoríes”, destaca quien entre sus lauros ostenta el Premio Nacional de Cultura Comunitaria y el Premio a la Creación Por la Obra de Toda una Vida.

Comentarios   

# Juan Morales 30-03-2020 17:13
Verónica divirtió, educó y fascinó a mis hijas desde que ellas nacieron. Todos los fines de semana las llevaba al teatro Guiñol -incluso en sus cochecitos- para que la vieran actuar como miembro del elenco de Los Zahoríes. Felicitaciones para ella y para ti, Yalaine. La sección cultural de 26 ha cambiado cualitativamente desde que la asumiste.
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# Periodista 31-03-2020 09:17
Gracias Juan, solo intento cumplir lo más dignamente posible con mi trabajo.
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# Veronica Hinojosa 02-04-2020 12:04
Gracias a todos los padres y pequeños que dicen a ver disfrutando de mi arte, gracias a esta gran periodista, gracias al periódico 26, Estoy muy agradecida.Feliz dia
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# Autora 03-04-2020 14:20
Verónica, usted se merece eso y mucho más. Gracias por tanta entrega.
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