"Sucedió justo como el Comandante había predicho -asegura Alberto Hernández Griffith, presidente de la Brigada José Martí en el municipio de Manatí-. La presencia del instructor enriqueció el sistema de trabajo con los niños, adolescentes y jóvenes, y contribuyó a la formación de una sensibilidad y a la apreciación del arte".
Es indiscutible que esta singular hueste se ha colado en la cotidianidad de los manatienses. Su presidente asegura que continúan mostrando una labor muy activa en las actividades culturales en el terruño. El desempeño lo agradecen públicos seguidores de la música azteca y popular, de espectáculos de temática heterogénea y del programa habitual que promociona la casa de cultura Olga Alonso.
"Los instructores de arte muestran hoy, que de conjunto con los artistas aficionados, representan una fuerza primaria para contribuir al desarrollo cultural y educativo que pretende este sector en nuestro pueblo", comentó Alberto. Declaró, además, que la tarea principal que desempeña este grupo consiste en apoyar las acciones de la casa de cultura, a través de espacios que en su mayoría fortalecen el movimiento teatral, musical y danzario.
Cada manifestación cuenta con el desempeño de la tropa comandada por Alberto, cuyos integrantes constituyen una porción significativa del talento aficionado, y por consecuencia, devienen protagonistas de la mayor parte de las citas culturales que tienen lugar en Manatí.


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