Ante la presencia de estudiantes, artistas, dirigentes e integrantes de la ANIR (como Maritza Beatriz Iglesias Fernández, vicepresidenta municipal de esa organización) y trabajadores de diversos sectores, el autor compartió pasajes de la obra literaria en construcción, escrita en el género de testimonio.
Para este jubilado del Ministerio de la Construcción, la figura del Guerrillero Heroico inspiró su filosofía de vida. Al decir de él, conocerlo durante su etapa estudiantil es uno de sus más gratos recuerdos.
"Cuando el Che era ministro de Industria creó el Departamento de Capacitación y fundó varias escuelas, entre las que estuvieron las de administradores de industrias, de diseñadores mecánicos y de Automatización. Yo estudié esta última carrera en la "Geonel Rodríguez" (1962-1964), ubicada en Capdevila, La Habana. Él visitó tres veces a nuestro centro. Siempre hablaba con los estudiantes, almorzaba junto a nosotros, recorría la institución e incluso, jugó ajedrez con el vicedirector. Además, compartimos durante trabajos voluntarios y en otros lugares, asistió a nuestra graduación y nos entregó el diploma".
Castillo, quien también fue combatiente y anirista destacado, ha aplicado las enseñanzas emanadas de esos encuentros en su quehacer cotidiano. En su haber destacan soluciones a situaciones que podían haber generado pérdidas económicas al país como la recuperación de unas 750 ventanas del hospital provincial Doctor Ernesto Guevara de la Serna entre los años 2010 y 2011.
Siempre vinculado con el mundo fabril, trabajó en las fábricas de refresco, torula, tableros, piensos, de aceros inoxidables y de estructuras metálicas en el territorio, además del central Guatemala. En esos espacios dejó su huella creadora al laborar en la recuperación de equipos de oxicorte, que permitió recuperar reguladores de oxígeno y acetileno, así como antorchas de soldar y cortar, recursos muy usados en el sector. También fabricó hornos de carbón.
Hoy, con 82 años de edad, atesora el orgullo de haberse graduado en una escuela creada por el amigo de Camilo Cienfuegos. "Mi formación se la debo en gran medida a su certera visión y dirección. Nos decía con reiteración: 'Quiero que rechacen siempre lo fácil, lo cómodo; todo lo que enaltece y honra implica sacrificio'. Además, afirmaba: 'Este tipo de lucha nos da la oportunidad de convertirnos en revolucionarios, el escalón más alto de la especie humana'...".
La biblioteca provincial José Martí realiza por estos días iniciativas semejantes en casas de abuelos y hogares maternos (exposiciones bibliográficas, charlas, presentaciones de libro...), donde el diálogo entre autores y receptores se dan la mano para aprender más sobre el Che y su participación en la ANIR, organización de la cual fue declarado póstumamente Presidente de Honor desde el 8 de octubre de 1976, condición que se le confirió por sus aportes a diferentes esferas en Cuba.


Escriba su comentario
Post comentado como Invitado