Para algunos, el genio que lo hizo trascender está en lo autodidacta de su formación, otros consideran que tiene que ver con cierta mística en el escenario y su forma tan singular de dirigir la Banda Gigante, lo mismo usando un gesto, un tabaco o un movimiento del cuerpo.
El bien llamado Bárbaro del Ritmo tiene el mérito, además, de haber recorrido prácticamente todo el país con su música y en la otrora Victoria de las Tunas, como en otras partes, dejó amigos, admiradores y bailadores empedernidos. Por nuestras calles andan hoy, peinando canas, muchos de los jóvenes que en los años 50 y 60 del pasado siglo bailaron hasta el delirio durante sus presentaciones aquí.
Sirvan estos pequeños recuerdos de homenaje al hijo más ilustre de Santa Isabel de las Lajas, quien hoy, 24 de agosto, estaría celebrando su cumpleaños 98.
I
"Cuando llegaba a Las Tunas, enseguida empezaba a buscar a sus amigos y se iba para los repartos México y el Marabú, esas eran las zonas que él más visitaba para tomar ron y comer mongolo, que era como le decíamos entonces al gordo de puerco cuando se fríe, a él le encantaba comer mongolos con tostones.
"Así era el Benny, campechano, amigo de los pobres, cubanísimo. Tenía una obra que se llamaba Se te cayó el tabaco y era impresionante verlo llegar al escenario. Yo no he visto jamás algo más extraordinario que aquello.
"La orquesta podía estar tocando lo que fuera... cuando ese hombre subía y nadie sabía de dónde había salido, con su sombrero puesto y aquel enorme tabaco en la boca y lo dejaba caer, la agrupación empezaba a tararear el tema como un reloj, nadie se equivocaba, una cosa de lujo, de lujo... Ese hombre era un espectáculo él solo, hacía de todo, verlo ya, verlo nada más era un lujo".
II
"Tenía su barbero en la calle Joaquín Agüero. Entre Francisco Varona y Lorenzo Ortiz había una barbería, la de Toñito y un hijo suyo, Roberto Ramírez Vargas, era quien lo atendía, se hicieron grandes amigos.
"Aseguran que después el Benny en La Habana, en cuanto se enteraba de algún músico que venía a presentarse a Oriente, le decía que se llegara hasta donde Toñito, que era el mejor barbero de por aquí.
"Cuentan que la llamaban la Barbería de los Artistas, porque más de uno de moda en aquella época la visitó, recomendados especialmente por Benny Moré. Por allí pasaron, entre otros, Fernando Alonso, Pacho Alonso e Ibrahim Ferrer".
III
"En los primeros carnavales que se dieron en Las Tunas después de la muerte del Benny, la Banda Gigante estuvo acá; traían a Fernando Álvarez para cantar los boleros y a Lolo Martínez para la música más movida. Sonaban bien, pero ya no era igual.
"Yo estuve en la presentación y te puedo garantizar que el local estaba lleno. Uno de los primeros números que interpretó la orquesta fue Conocí la paz, una canción que la gente conoce como A Varadero llegué y en la parte cantada, Generoso Jiménez, con su trombón comenzó a tocar la parte que debía cantar el Benny. Era la primera vez que escuchábamos ese tema sin la voz de él.
"Déjame decirte que había lágrimas en muchos ojos y encontré a más de un bailador francamente llorando allí, aquí la gente lo quería de verdad. Creo que nadie siguió bailando, toda la gente que yo vi, dejó de hacerlo".






















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