Domingo, 26 Mayo 2019 08:40

De médico veterinario a veguero

Escrito por Yanet Acosta Valdés
De médico veterinario a veguero Foto: De la autora.

Puerto Padre, Las Tunas.- El olor a ganado, el ruido de las cántaras de leche en la madrugada y el ajetreo en las vaquerías siempre le llamaron la atención a Sergio Hidalgo Ávila, quien siendo apenas un adolescente ya sentía correr en sus venas el amor por la Medicina Veterinaria. Un amigo especialista en esa rama contribuyó al desarrollo de su vocación.

El interés por tal profesión aumentaba cada día en el joven de origen campesino, que al terminar el duodécimo grado logró recalificarse como auxiliar de Veterinaria en la provincia de Villa Clara.

Sergio no ejerció inmediatamente esa disciplina, pues integró las filas de soldados en el Servicio Militar Activo. Por su actitud en la defensa de la Patria cumplió misión internacionalista en la República de Angola.

Sin embargo, el tiempo no borró de su mente las ansias de convertirse en un médico experto en animales, y al regresar se graduó de técnico en ese universo. Mas, el deseo por superar los conocimientos lo llevaron a estudiar Medicina Veterinaria durante seis años, en la escuela de Bayamo.

En ese período, aprendió todo cuanto le enseñaron sobre ganadería; así hizo realidad el sueño y se ubicó como médico en la vaquería 7, comunidad de Santa Bárbara, asociada a la unidad básica de producción cooperativa (UBPC) 10 de Octubre, de Maniabón, Puerto Padre.

El vivir cerca de ese centro y la tenencia de tierras y ganado en la familia fueron siempre su principal escuela. De ahí que desde 1973 Sergio forme parte de esa cooperativa. Como médico veterinario y jefe de finca, la ha convertido en una de las mejores estructuras de su tipo en el municipio, en producción de leche y reproducción ganadera.

Allí llega en la madrugada, a galope en su bello corcel para contar el rebaño, revisar las vacas por ordeñar, supervisar el cumplimiento de las medidas higiénico-sanitarias para el ordeño y estar atento a cada una de las labores no solo como jefe, sino como un obrero más.

Sergio desde hace tres años fomenta, también, el cultivo del tabaco, motivado por el quehacer de varios vecinos en la cooperativa de crédito y servicios (CCS) Mártires de Aguacatico, a la cual es asociado.

Con la premisa de que el ser humano debe aprender cada día algo nuevo, alcanza buen resultado en ese renglón y hoy tiene en nave más de dos toneladas de hojas de tabaco para expender al Estado. Obtiene cerca de dos mil pesos por cada tonelada de buena calidad.

Confiesa este hombre extraordinario, que ese rubro lleva tiempo, trabajo y fuerza laboral, esta última la más difícil, pues él atiende las vegas en horas libres y con la ayuda de algunos familiares.

No obstante, se empeña en conocer más y revisa sistemáticamente la bibliografía, pide consulta a productores experimentados, ya que los minutos no le alcanzan para incorporarse a cursos de superación.

Para impulsar, no solo en dichos renglones, sino los cultivos varios existentes en su finca, este labriego tiene sistemas de riego, naves y demás recursos, los que aprovecha para obtener buenos surtidos.

En el 2019, Sergio llegará a la jubilación, al cumplir 65 años de edad. Aspira a continuar la siembra de cultivos varios y crecer en el tabaco, al cual le dedicará más empeño, aunque jamás pretende alejarse de la Medicina Veterinaria. Continuará ayudando a sus vecinos con los animales cuando lo soliciten y apoyando la faena de la vaquería de la UBPC, pues allí se formó. Ese ha sido su hogar y lo seguirá siendo.

Visto 774 veces Modificado por última vez en Domingo, 26 Mayo 2019 10:33

Escriba su comentario

Post comentado como Invitado

0
  • No comments found