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Las Tunas.- Julián, de 74 años, recorre con su jabita bajo el brazo la calle Vicente García, de la ciudad de Las Tunas. El ritmo agitado de muchos otros transeúntes le impide andar con más rapidez. Y eso que me cuenta que lleva prisa, pues con los nietos en casa ahora sí debe encontrar dulces, pan, algo de plato fuerte y por supuesto, arroz.

“En lo que va de mañana, he estado en más de tres colas -asegura el jubilado-. Y por más que las principales autoridades del país dijeron que había que evitar los tumultos, puedo asegurarte que eso no se está cumpliendo. Ni en la panadería, ni en las tiendas las personas logran separarse un metro de las otras. Yo extremo mi protección (alude con un movimiento de mano al nasobuco que lleva puesto), porque siento que la mayoría de la gente no es consciente de la situación”.

Juana, de mediana edad y con antecedentes de hipertensión arterial circula también en busca de suministros: “Me parece que deberían priorizar la alimentación para que la gente no tenga que seguir en estas largas filas. Ahora mismo en mi casa no hay arroz y he ido a unos cuantos lugares y no encuentro. Me dijeron de una bodega donde dicen que sacaron un poquito. Así no podemos mantenernos seguros en casa".

Beatriz comenta a 26 Digital que la agarró la epidemia de la Covid-19 sin detergente ni jabón. Ahora tiene que meterse en alguna cola y siente pánico, pero no puede darse el lujo de permanecer en el hogar. "Yo conozco personas que estuvieron hasta la noche, el pasado lunes, frente a la Casa Azul para comprar jabón, detergente y papel sanitario, imagínese la situación…".

ACERCAR LOS PRODUCTOS A LAS BODEGAS…

Como la de estos entrevistados, nuestro periódico ha recepcionado muchas opiniones de la población referentes a la perdurabilidad de las colas y los tumultos. La cantidad limitada de abastecimientos, por debajo de las necesidades de los tuneros, es una realidad objetiva, pero la red de Comercio en la provincia despliega una estrategia para acercar los insumos disponibles a los consejos populares.

Nodelcio Rodríguez, director en funciones de Comercio, en el Grupo Empresarial de Comercio, asegura que desde inicios de marzo han adoptado medidas puntuales en cuanto a la distribución, mas ahora se extremarán, con el objetivo de que cada familia reciba un pequeño suministro.

“En la primera decena del mes actual comenzamos a vender elementos de aseo en determinadas bodegas, de forma regulada -puntualiza Nodelcio-. No es un módulo, son productos liberados, pero debido a la situación epidemiológica actual, decidimos regularlos para que lleguen a todos los hogares.

“En la primera etapa se acercó a cada núcleo de los consejos populares del uno al ocho en el municipio cabecera: dos jabones de lavar, dos de baño, dos cremas dentales, y en el caso del uno al cinco también un pomo de detergente líquido, para los otros no alcanzó. Además, les ofertamos lejía de 1,5 y dos litros.

“En estos momentos ya contamos con las mercancías para llegarles al resto de los consejos populares. En esta ocasión, sí vamos a vender detergente líquido. Los municipios también tienen creadas las condiciones para seguir aplicando esta estrategia”.

¿EL POLLO Y EL ARROZ?

Las autoridades de Comercio han establecido una red de bodegas y mercados para acercar el pollo y el arroz a determinados puntos de la ciudad y descentralizar las ventas en los mercados concurridos de la urbe citadina como La Reguladora, en el caso del arroz.

“El fin de semana distribuimos 26 toneladas de arroz en ocho unidades: el mercado El Oriente, Típico, La Unión, Leningrado, América Libre, y en las bodegas Las Delicias, La Constelación y La Principal. Nuestro propósito es similar, acercar los productos para evitar las grandes colas en los mismos puntos. En la medida que contemos con mayor disponibilidad de recursos ampliaremos la red y las cantidades.

“La idea nuestra es rotar los establecimientos que venderán estos productos de primera necesidad, y llevar cada semana a distintos consejos populares la cantidad que podamos de recursos. La venta del pollo liberado será similar”.

Durante el mes de marzo la red de Comercio en Las Tunas ha distribuido alrededor de 230 toneladas de arroz y un poco más de 19 de pollo. Estas cantidades resultan insuficientes ante la demanda de 188 mil núcleos familiares en la provincia. En medio de la compleja situación económica que vive el país, ahora matizada con el peligro del nuevo coronavirus, se impone el perfeccionamiento de los mecanismos para agilizar las ventas, en aras de que el fenómeno “colas” no continúe su peligrosa proliferación.