Efigenio Ameijeras DelgadoLas Tunas.- La muerte del general de división Efigenio Ameijeiras ha consternado a buena parte de la población tunera, en especial a quienes residen en el municipio de Jesús Menéndez, donde el también Héroe de la República de Cuba nació el 21 de septiembre de 1931.

Allí, en su querida Chaparra, hizo travesuras y precozmente se graduó de hombre cuando su padre español le faltó a la familia. Su madre, María de las Angustias, se hizo cargo de la casa y le enseñó las primeras letras en un hogar fragante a cubanía y patriotismo.

Los agobios de la época hicieron que los Ameijeiras se mudaran a Puerto Padre en busca de mejorías económicas. Después probaron suerte en Santa Clara, antes de establecerse definitivamente en La Habana, donde residía a la sazón una hermana recién casada.

¡Cuántas injusticias vivieron juntos! ¡Cuánta pobreza desfiló ante sus ojos! Efigenio supo que su destino era luchar por un país mejor. Y su primer paso fue vincularse con los jóvenes del Movimiento 26 de Julio que luchaban contra la cruel dictadura de Fulgencio Batista.

Acosado por la policía del sátrapa, emigró a México. Allá se unió al grupo que, comandado por Fidel, alistaba una expedición para liberar a Cuba. Vino en el Granma, y, luego de la sorpresa de Alegría del Pío, integró el núcleo primigenio de los barbudos en la Sierra Maestra.

En 1959, con Cuba libre, asumió como jefe la Policía Nacional Revolucionaria, cuyo batallón encabezó en los combates de Playa Girón, en abril de 1961. También demostró su valor en la lucha contra bandidos y en misiones internacionalistas en Angola y Argelia.

Efigenio Ameijeiras figuró entre los líderes más apreciados por el pueblo. Ávido de conocimientos, matriculó en la Universidad de La Habana y se graduó de licenciado en Historia. En esa especialidad presidió una comisión en las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

A su afilada pluma y a su sensibilidad se deben obras como la trilogía Más allá de nosotros, La clandestinidad y La Sierra Maestra. También su antológico compendio de relatos 1956, un año tremendo, así como su poemario al que tituló El amor todo el tiempo.

La casa donde vivieron Efigenio y los suyos en el poblado de Chaparra es hoy un museo. En efecto, tres de los hermanos Ameijeiras -Juan Manuel, Gustavo y Ángel- cayeron en la lucha contra la tiranía.

Con la desaparición física de Efigenio Ameijeiras, a los 89 años de edad, desaparece un símbolo de humildad, intrepidez y cubanía. Para perpetuar su legado quedan sus libros, sus poemas y su obra. Y queda su recuerdo, adosado al sitial sagrado de la Patria.

Comentarios   

# Godual 12-02-2020 08:25
Juan Morales: Es cierto que la casa natal de los Ameijeiras es hoy un Museo, pero está en total destrucción y no brinda servicios desde hace casi 10 años.
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