26 julio cubaEl 24 de febrero de 1957 se creó en Las Tunas el Frente Cívico de Mujeres, apoyado por el Movimiento 26 de Julio, organización dirigida por la extraordinaria combatiente de la clandestinidad Caridad Estrabaó.

Su estructura estaba compuesta por mujeres excepcionales como Emilia Mola y la maestra Patria Ibarra como secretaria, su dirección la componían también las luchadoras Ana Rodríguez, Aida Gamboa y Alicia Salgado.

Otras destacadas mujeres formaron parte de sus filas como Carlina Castellanos, militante del Partido Ortodoxo y luego del Partido Comunista, quien laboraba en la Clínica Loreto, y desde allí apoyaba al movimiento revolucionario, la Joven Bella Mirtha Rodríguez, Cira Cusidó, Deysi Tejeda Enma Perera, Oxilia Zaragoza y muchas más, que dieron su aporte a la lucha insurreccional.

Estas valerosas mujeres elaboraban y reproducían las propagandas recibidas del M-26-7 utilizando un mimeógrafo escondido en sus casas exponiéndose con esto a un grave peligro para sus vidas, recaudaron medicinas, ropa, calzados, armas y dinero para los grupos guerrilleros de la zona, protegieron y ayudaron a los perseguidos políticos, curaron heridos y confeccionaron banderas y brazaletes del 26 de julio.

Caridad Estrabao escribió y divulgó un artículo titulado "Con la mano en el pecho", donde denunciaba las torturas a que fueron sometidos los revolucionarios Fernando Betancourt y Julio Catalá.

El 26 de Julio de 1957 estos dos jóvenes se reunieron en el bar “Nuevo León” con Jesús Suarez Gayol, quien se encargaba de facilitarles literatura revolucionaria y explicarles la necesidad de incrementar la lucha armada contra la dictadura, concuerdan en partir hacia la Sierra Maestra a la mañana del día siguiente 27 de julio.

En la euforia por la proximidad del alzamiento deciden regar grampas por las calles mientras se dirigían hacia su domicilio, a la altura de la tienda “La Miami”, en la calle Lucas Ortiz, fueron interceptados por un jeep del ejército, detenidos y trasladados a la capitanía de la ciudad donde fueron salvajemente torturados, esa misma mañana del 27 de Julio de 1957 era detenido y asesinado el joven revolucionario Pelayo Paneque Álvarez, Jefe de la célula a la que pertenecían Julio y Fernando.

Ellas también sufrieron la persecución de Los esbirros de la tiranía, fueron detenidas y amenazadas, Patria Ibarra, estuvo tres días en prisión en el vivac de Victoria de las Tunas; Caridad Estrabao debido a la persecución debió marcharse a la capital para no ser detenida, en su vivienda se escondían armas y pertrechos para la lucha.

Pero su accionar no se limitó las acciones de propaganda, el 31 de agosto de 1958 colaboraron en la colocación de una bomba que estalló en un poste del tendido eléctrico cercano al cuartel de Masferrer, sembrando el pánico entre los esbirros.

La mujer tunera jugó un papel fundamental en el proceso revolucionario desde el inicio de las luchas por nuestra independencia, herederas del ejemplo de sus predecesoras, Brígida Zaldívar y Mercedes Varona, con el fervor y el patriotismo de las mambisas y las desafiantes luchas de las combatientes del llano y de la Sierra, contribuyeron al triunfo revolucionario y alcanzaron la verdadera emancipación siendo hoy pilares insustituibles en la construcción del socialismo.

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