siembra alimentos

Las Tunas.- Con un profundo análisis del comportamiento de los indicadores productivos, inició el balance anual del Ministerio de la Agricultura en esta provincia, el cual puntualizó los resultados económicos y fijó las pautas para el logro de un aumento agroproductivo en el presente calendario.

Durante el encuentro se criticó las debilidades del sector con respecto al autoabastecimiento. En ese sentido, reflexionaron en torno a las trabas administrativas y burocráticas que dificultan el desarrollo agrícola de las empresas estatales y las cooperativas agropecuarias; y en la falta de control y utilización de la tierra, que origina débil uso de las mismas. Eso repercute en los bajos rendimientos agrícolas, pecuarios y forestales, además de insuficientes resultados en la recuperación y desarrollo de la ganadería bovina y de ganado menor.

Al valorar el autoabastecimiento, el subdelegado de Cultivos Varios, Luis Oro Torres, enfatizó que "en el 2019 aunque se trabajó bastante, las expectativas no fueron cumplidas. Cada municipio conoce su demanda de viandas, hortalizas y granos, sus puntos de red de comercialización; pero ahora tenemos que concretar en producciones. Hay que saber qué sembrar en cada territorio y beneficiarse con el conocimiento de los que más saben para que el esfuerzo se respalde con alimentos para el pueblo".

Como resultado del 2019, en este territorio montaron más de 900 sistemas de riego provenientes de los programas Prodecor y Más Alimentos (PMA), lo cual beneficia mil 870 hectáreas, alcanzando un 7,2 por ciento de área bajo riego, importante cifra si se tiene en cuenta que antes existía solo un dos por ciento con este recurso y que además, el 80 por ciento de los suelos mantuvieron la categoría de poco productivos y muy poco productivos.

La carencia de fertilizantes fue otro de los asuntos de debate, pues afectó los rendimientos estimados entre un 20 y un 60 por ciento de las áreas sembradas, cubriendo solo la demanda de los cultivos del frijol y maíz, hecho que impactará negativamente en los resultados productivos del 2020.

Las inversiones traerán un respiro a la situación existente en programas como el Porcino, Avícola, de Grano, este con la construcción de la Planta de Secado, Beneficio y Empaque; y el de Frutales, con la creación de una industria para el procesamiento de frutas y verduras en el municipio de Jobabo, todo ello unido al desarrollo de los 31 polos productivos en la provincia con vistas al autoabastecimiento territorial.

Con la presencia de todas las empresas que integran el Sistema de la Agricultura, esta reunión tocó temas vitales como la contratación, el control y uso de la tierra, más cuando se espera que la entrega de parcelas a sus tenentes impactará con el aporte de más surtidos agropecuarios.

En la sesión intervino Eddy Soca Baldoquín, directivo que atiende el Control de la Tierra a nivel nacional, quien señaló que con el eficiente uso de ese recurso se puede avanzar, porque todo el alimento sale de allí. Asimismo, incitó a "emplear las nuevas tecnologías de la informatización que existen en este apartado y que incluyen registros con información que mucho pueden contribuir a la exigencia a estos propietarios, porque el que posea tierras tiene que responder con lo que se necesita".

Las máximas autoridades de Las Tunas participaron en esta cita en la que también trataron tópicos como el funcionamiento de Acopio y sus gestores, la producción tabacalera, la vinculación de la Agricultura con la Universidad, el uso eficiente de la energía y el combustible; la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, la producción pecuaria y el empleo de biofertilizantes para sustituir los químicos.

Los agropecuarios una vez más patentizaron su compromiso con la Revolución en la producción de alimentos y trabajan hoy con la misión de garantizar rendimientos eficientes para responder a la situación actual del país frente al bloqueo económico impuesto por el Gobierno norteamericano, que afecta la agricultura y por ende, al pueblo.

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