cerdos

Las Tunas.- Comprar carne de cerdo en un mercado agropecuario estatal (MAE) de Las Tunas es una tarea titánica y no solo por estos días, en los que enfrentamos la enfermedad Covid-19, sino que es una situación que se extiende desde hace varias semanas.

Este es uno de los renglones alimentarios más apetecidos por la población tunera y su ausencia de los mostradores obliga a muchos a caer en manos de los comerciantes ilegales, quienes han disparado los precios no solo del bistec, sino también de hígados, patas y otras partes del animal.

Históricamente existe carencia de esta carne en los primeros meses de cada año; pero ahora se nota más porque el pasado calendario la Empresa Porcina no pudo cumplir sus compromisos, debido a la deuda estatal de alimento a los productores, en las entregas del 70 por ciento previsto en los convenios; y a la insuficiente disponibilidad de alimento animal acopiado en las unidades productoras.

director porcinoEl director de la entidad, Idalexis Peña Hechavarría, explicó que estuvieron cerca de cumplir los planes, con el 88 por ciento de la producción total. Faltaron 814 toneladas para el encargo estatal; pero las entregas a los MAE crecieron en 30 toneladas, con relación al año 2018.

"Se adeuda a los productores más de cuatro mil 900 toneladas, fundamentalmente a los que generan el convenio de preceba, porque se ha concentrado la mayor parte en garantizar los convenios que dan carne. Es muy importante cumplir las orientaciones de sembrar alimento animal, especialmente yuca y maíz".

Asegura el directivo que para el 2020 hay mejores perspectivas en las cinco unidades especializadas que tiene la empresa.

"Una es un multiplicador para garantizar las reproductoras. Hay tres centros que cuentan con más de mil 500 paridoras, que son los Integrales 1 y 2, más El Bleo. Y en las naves de La Herradura tenemos 700 puercas. Todo eso reporta unas 130 mil crías en el año y son los animales que se dan en convenios porcinos al sector cooperativo y campesino".

Para los conveniantes, la situación se vuelve tensa porque los animales no crecen al ritmo deseado y pactado. Unos pocos se conforman; pero, otros buscan alternativas, no solo para mejorar la economía de sus familias, sino para elevar los niveles productivos y aportar proteínas sabrosas y muy demandadas por la población.

Un buen ejemplo está en el camino a Sitio Piedras, en el municipio de Las Tunas, donde Yuniesky Monteagudo Pérez tiene unas 700 cabezas.

"El Estado me da algo de comida; pero no me quedo de brazos cruzados. Siembro mucha yuca, caña, king grass, maíz… Les muelo eso y lo mezclo con pienso, miel, torula y ensilaje. Así logro que mis cerdos aumenten de tamaño".

Este asociado a la cooperativa de créditos y servicios Eduardo Pérez Sánchez asumió el primero de sus convenios porcinos hace poco más de 10 años y se siente satisfecho, aunque sea una tarea difícil, porque trabaja mucho en la alimentación, limpieza y prevención de neumonía y otras enfermedades.

La carne de cerdo que se produce en la provincia va en su mayoría a la Industria Alimentaria, a las unidades de Comercio y Gastronomía, y a los MAE; pero, no es suficiente.

Actualmente la actividad está deprimida; sin embargo, debe transformarse paulatinamente porque el sector agropecuario está llamado a crecerse y superar las dificultades.

Comentarios   

# Diego Palacio 07-04-2020 10:20
La carne de cerdo está bien cara yla tendencia es que suba aún más.
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