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Las Tunas.- La llegada de las lluvias ya comienza a ser notoria en el territorio e, indiscutiblemente, anuncia tiempos mejores para el abasto y distribución de agua potable. Eso, en la medida en la que el manto freático se vaya recuperando, un proceso que no ocurrirá de hoy para mañana, pero ante el cual los expertos se muestran optimistas.

Y es que el panorama ha sido desolador en la cruda sequía de estos meses. Alcides Naranjo Pérez, director de Mantenimiento de la Empresa Provincial de Acueducto destacó a 26 Digital que cinco estaciones del territorio están en sequía total y otras 23 de manera parcial. Datos estos que confirman afectaciones en el servicio que se brinda a casi seis mil 80 personas en los distintos municipios.

Los mayores dilemas están para los habitantes del norte de la provincia, fundamentalmente Manatí y Puerto Padre, aunque son evidentes además, en el centro del territorio (Las Tunas y Majibacoa) y, el experto indicó, que a estas alturas del año se notan problemas también en la parte sur tunera, habitualmente marcadas por menos daños, al tener un régimen de precipitaciones más favorable.

La provincia adopta medidas en función de que el líquido llegue a todos. Para eso se implementa su distribución a través de carros pipa, una medida que depende del volumen de combustible con que cuente el territorio y, en muchos casos, se ve limitada por las condiciones difíciles de los caminos, dañinos para los equipos. Igualmente se alargan los ciclos de bombeo previstos y, por ende, los de abasto.

Naranjo Pérez explicó que, en el caso de las tres fuentes de abasto de la ciudad de Las Tunas, solo el caso de Piedra Hueca se mantiene con limitaciones de bombeo hasta ahora. Y reconoció que los embalses tienen cobertura suficiente para próximas fechas.

 

 

 

 

 

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