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Las Tunas.- La vida está llena de imprevistos. Sucesos que suelen romper la normalidad de las cosas, el status quo, el equilibrio. A veces, esos acontecimientos nos colocan en situaciones límites y, en ocasiones, también le debemos la sobrevida a otro ser, a otro cuerpo, a otro "ajeno".

donante 14Visto así, a Joaquín Antonio Pacheco Pantoja muchos le deben el "sano y salvo", o el auxilio en un momento de esos, transgresores de lo cotidiano. Joaquín lo sabe aunque tal vez no lo analice. La verdad es que este hombre de 57 años no se detiene a pensar que su acto es obra precisada de cumbres. No repara en las magnificencias; mientras extiende el brazo de la generosidad no precisa de filosofías mayores.

joaquin donante"Tengo unas 200 donaciones de sangre. Después fui llamado a realizar contribuciones de plaquetas por la necesidad del país o las propias de algún paciente. Sigo aportando mientras tenga salud, a la hora que sea me vienen a buscar y ahí voy. Lo hago con amor, sin esperar nada a cambio. Para mí es un placer y un orgullo", sentencia.

Pacheco, como le llaman amigos y conocidos, es reparador de señales y comunicaciones en el servicio ferroviario de Las Tunas; también plomero, electricista y hombre dispuesto para lo que haga falta.

¿Pueden los imprevistos conectarnos a otros? ¿Otros sin nombre, sin rostro…?¿Asirnos en un lazo invisible?

"Mientras tenga sangre para donar, ahí estaré", lo dice Ariam José Herrera Vega. Y la suya, su sangre, AB positivo, corre por otras venas, como lo hacen también sus plaquetas, las que donó ya en varias oportunidades; aunque recuerda más la ocasión en la cual benefició a un bebé en un momento de esos en los que otros corazones han de haber latido deprisa y dolorosamente. En el de Ariam había satisfacción de hacer algo bueno y útil.

"Me motiva salvar una vida y ayudar a una persona que lo necesite", resume. Ariam no abunda mucho, habla poco, mas expresa lo necesario. Ya sea como trabajador, hasta hace escaso tiempo de la Empresa Eléctrica, o como emprendedor de un negocio particular; con él se puede contar para donar sangre y vida.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), nueve de cada 10 personas necesitan, en algún momento de su existencia, ser transfundidas aun cuando no se llegue a efectuar tal acción.

En situaciones de fragilidad, riesgo, miedo, tensión… en los límites, siempre hay alguien o muchos a quienes agradecer, incluso, sin tener un rostro o un nombre. Dicen que "el leve aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo" o que un hilo rojo, invisible, nos une… Decimos los seres humanos tantas cosas para explicarnos el universo y sus interminables concatenaciones. Yo digo que hay gente que salva y ama. 

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