Felicidades Cuba

Las Tunas.- Capitular el amor en todo. Ese es el pensamiento primogénito que debemos poner sobre la mesa, en estos días de celebración navideña y en cuantas reuniones familiares y sociales concertemos para despedir el año y esperar el 2020. Es la magia que hará brillar más la alegría por lo realizado y traerá la esperanza a los sueños y metas por venir.

Muchos retos impuso el 2019, pero poco a poco, casi es pasado y solo vale sacar las experiencias para no tropezar con las mismas piedras, al menos aquellas que pudimos sortear y no lo hicimos. Ahora el futuro es el camino de un trayecto mejor, desde el interior del corazón hasta donde somos parte de la sociedad y estamos comprometidos a respetar, con todas las actitudes que entraña el hecho de ser y formar parte.

Unidad no es una palabra de consigna. Es un término emblema que significa mucho más que un saludo de cumplido o compartir un espacio común. Los desafíos siempre estarán a la orden. Sin embargo, la perseverancia es premiada con el éxito, más si brota de una convicción firme y un principio limpio. El nuevo calendario debe llenarse de certezas y luchas concretas, en lo individual y colectivo. De ahí ese próspero camino que deseamos todos y merecemos vivir en este corto viaje que es la vida.

De vencer se trata. Poner mente positiva al empeño personal, esforzarse por ser mejores personas desde la casa misma, fortalecer el amor familiar y aportar con decencia y responsabilidad el rayito de luz que nos compete entregar cada día.

Capitular el amor. Y las puertas se abrirán con esa suavidad del sentimiento que lleva en sí mismo… paz, solidaridad, franqueza, hermandad, honradez. La virtud sobre la mesa. Brindemos. La felicidad no es cuestión de suerte, más bien es un complejo y hermoso arcoíris de actitudes cotidianas. Andemos tras ella. ¡Feliz 2020!

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