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El proceso en marcha parte de la necesidad de construir una Rusia más fuerte, próspera y moderna, a tono con el escenario actual, e implica cambios sustanciales en el sistema político y el trabajo de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial

La Habana.- El presidente de la Federación de Rusia, Vladímir Putin, en su discurso anual ante la Asamblea Federal el pasado 15 de enero ha propuesto una serie de enmiendas constitucionales que fortalecen la vida política, económica y social del país, y suscitaron una gran repercusión a escala internacional. En efecto, cualquier cambio al interior de la sociedad rusa –por el poder geoestratégico de la nación euroasiática en el planeta– despierta gran interés mundial.

«Hoy, algunas asociaciones políticas públicas están planteando la cuestión de adoptar una nueva Constitución. Quiero responder de inmediato: creo que no hay necesidad de esto. El potencial de la Constitución de 1993 está lejos de agotarse», expresó el mandatario ruso en su intervención.

En su lugar, presentó enmiendas constitucionales para el debate que, a su juicio, «son razonables e importantes para el mayor desarrollo de Rusia como un Estado de derecho donde las libertades y los derechos de los ciudadanos, la dignidad humana y el bienestar constituyen el valor más alto».

Las enmiendas constitucionales

El proceso en marcha parte de la necesidad de construir una Rusia más fuerte, próspera y moderna, a tono con el escenario actual, e implica cambios sustanciales en el sistema político y el trabajo de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.

En primer lugar, Putin planteó limitar la prioridad del Derecho Internacional en la nación. La propuesta concibe que «los requisitos del derecho y los tratados internacionales, así como las decisiones de los organismos internacionales, pueden ser válidos en el territorio ruso solo hasta el punto de que no restrinjan los derechos y libertades del pueblo y los ciudadanos, y no contradigan la Constitución».

Por otra parte, el mandatario ruso ha sugerido formalizar a nivel constitucional los requisitos obligatorios para quienes ocupan cargos de importancia crítica para la seguridad y la soberanía nacionales. Esta medida implicará a los jefes de las entidades constitutivas, a los miembros del Consejo de la Federación, a los diputados de la Duma del Estado, al Primer Ministro y sus suplentes, a los ministros federales, a los jefes de las agencias federales y a los jueces. Se establecen como requisitos para estos cargos no tener permiso de residencia o ciudadanía extranjera ni ningún otro documento de este tipo.

En el caso de los candidatos presidenciales, las obligaciones incluyen haber tenido residencia permanente en Rusia durante al menos 25 años y ningún permiso de residencia o ciudadanía extranjera, y no solo durante la campaña electoral, sino también en cualquier momento previo.

Hasta la fecha, en la Carta Magna rusa solo se exigía para este alto cargo ser ciudadano mayor de 35 años y tener residencia permanente en la Federación de, por lo menos, diez años. Se estipula, además, que una misma persona no puede ocupar el cargo de Presidente de la Federación rusa por más de dos periodos consecutivos.

Teniendo como premisa la responsabilidad social del Estado se formula también incluir una disposición en aras de que el salario mínimo en Rusia no sea inferior al mínimo de subsistencia de las personas económicamente activas. Aunque existe una ley al respecto, se plantea conferirle rango constitucional, junto con los principios de pensiones decentes, con un ajuste regular de las pensiones de acuerdo con la inflación.

Otra de las medidas señala la relevancia de aumentar sustancialmente el papel de los gobernadores en la toma de decisiones a nivel federal, y de fijar el papel del Consejo de Estado en la Constitución rusa.

Especial acogida en la Asamblea Federal tuvo la propuesta de otorgar a este órgano una mayor responsabilidad en la formación del Gobierno. Para ello se sugiere modificar los artículos 111 y 112 de la Ley de leyes, con el objetivo de permitir que la Duma del Estado designe al Primer Ministro de la Federación de Rusia, y luego a todos los viceprimeros ministros y ministros federales por recomendación del Primer Ministro. Bajo este procedimiento, el Presidente tendrá que nombrarlos, por lo que no tendrá derecho a rechazar a los candidatos aprobados por el Parlamento.

Las características geográficas, políticas, económicas, culturales e históricas de la Federación de Rusia sustentan un razonamiento de Putin, expuesto en su intervención el pasado 15 de enero: el país «no puede avanzar adecuadamente e incluso existir de manera sostenible como una república parlamentaria. Rusia debe seguir siendo una república presidencial fuerte». Al respecto, defendió la potestad del Presidente de determinar las tareas y prioridades del Gobierno; su derecho de destituir al Primer Ministro, sus suplentes y ministros federales en caso de ejecución indebida de funciones o debido a la pérdida de confianza; el mando directo sobre las Fuerzas Armadas y todo el sistema de aplicación de la ley.

Además, propuso que el Presidente designe a los jefes de todas las agencias de seguridad después de consultar con el Consejo de la Federación. Este principio podría aplicarse también a los fiscales regionales, luego de las consultas pertinentes.

Por último, Putin destacó la importancia de que la Carta Magna consagre la subordinación de los jueces solo a la Constitución y a la ley federal, entre otros cambios en el poder judicial.

Cuatro principios

En su intervención ante la Asamblea Federal, Vladímir Putin esbozó cuatro principios, a nuestro juicio esenciales, para la comprensión de este proceso.

- Su carácter democrático.

El Presidente ruso ha enfatizado en que las propuestas realizadas no limitan la discusión sobre posibles enmiendas a la Constitución y llamó a «la discusión pública más amplia», más allá de los debates de las asociaciones públicas, los partidos, las regiones y la comunidad jurídica.

Se insiste en la relevancia de la opinión de los ciudadanos como portadores de la soberanía y la principal fuente de poder. En este sentido, Putin consideró «necesario celebrar una votación de los ciudadanos rusos sobre el paquete completo de las enmiendas propuestas a la Constitución de la Federación de Rusia. La decisión final debe tomarse únicamente sobre la base de sus resultados (…). En el análisis final, todo lo decide la gente, tanto hoy como en el futuro».

- El principio de renovación de los altos cargos.

Con el sistema propuesto se busca garantizar la rotación de «aquellos que están en el poder u ocupan altos cargos en otras áreas», una renovación «indispensable para la evolución progresiva de la sociedad y el desarrollo estable que puede no ser infalible, pero asegura que lo más importante, los intereses de Rusia, sigan siendo inmutables», de acuerdo con el mandatario de la nación euroasiática.

- La Asamblea Federal con mayor responsabilidad en la formación del Gobierno.

Las propuestas formuladas en este sentido contribuyen a que la Duma del Estado y los partidos parlamentarios consoliden su papel y trascendencia, así como la independencia y responsabilidad del Primer Ministro y otros miembros del gabinete, con una cooperación más efectiva entre los poderes legislativo y ejecutivo.

- Rusia debe seguir siendo una república presidencial fuerte.

El proceso constitucional está en marcha y ya se han visibilizado los primeros resultados. Tras la dimisión del gabinete, encabezado por Dmitri Medvédev, el pasado 15 de enero, el primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, presentó el 21 de enero el nuevo gabinete de Gobierno del país al presidente Vladímir Putin. Por su parte, el mandatario ruso orientó la formación de un grupo de trabajo para redactar las propuestas para enmendar la Constitución de la Federación, compuesto por 75 políticos, legisladores, académicos y figuras públicas.

En días recientes, la Duma Estatal de Rusia (Cámara Baja del Parlamento) ha aprobado en primera lectura el proyecto de ley sobre las enmiendas a la Constitución. Quizá una segunda lectura acontecerá en febrero y, posteriormente, deberá efectuarse la votación ciudadana. Sin duda, este 2020 significará un año de tareas históricas e innovadoras en aras de un mejor desarrollo de la sociedad en Rusia, con el aporte de su pueblo.

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