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Londres.- El canciller del Reino Unido, Dominic Raab, defendió hoy la desescalada de la cuarentena iniciada por el Gobierno en Inglaterra, pese a que todavía existen altos niveles de propagación del nuevo coronavirus en el país.

Estamos seguros de que es el paso correcto, aseguró el jefe de la diplomacia británica en sendas comparecencias este domingo en programas de entrevistas de las cadenas BBC y Sky News.

Aunque admitió que es un momento "delicado y peligroso", Raab insistió en que las medidas para el levantamiento gradual del confinamiento decretado el 23 de marzo pasado, se están tomando de forma muy cuidadosa, basado, dijo, en criterios científicos y en la capacidad de las autoridades para monitorear el virus.

Tampoco descartó que se impongan cuarentenas locales en determinadas ciudades y regiones, en caso de producirse un segundo pico de la epidemia, que hasta ayer había provocado más de 38 mil muertos y al menos 271 mil 222 contagios en el país.

El Gobierno conservador del primer ministro, Boris Johnson, inició la desescalada dos semanas atrás, aunque solamente en Inglaterra, porque las autoridades de los territorios semiautónomos de Gales, Escocia e Irlanda del Norte optaron por aplicar sus propias reglas y cronogramas.

La hoja de ruta de Johnson comenzó con el levantamiento de la prohibición a permanecer en parques y visitar playas, o viajar a otras ciudades, y la invitación a regresar al trabajo a todos los que no puedan hacerlo desde sus hogares.

Desde mañana se podrá reiniciar el curso escolar, celebrar competencias deportivas a puertas cerradas, y reunirse amigos y familiares, siempre y cuando el número de participantes en estos encuentros en espacios abiertos no exceda de seis, y se respeten los dos metros de distancia entre las personas.

Para mediados de junio abrirían los comercios del sector minoristas, mientras que los bares y otros lugares de ocio retomarían sus actividades en julio, aunque con nuevas restricciones en cuanto a capacidad y seguridad sanitaria.

Miembros de la comunidad científica británica, entre ellos, varios de los que asesoran al Gobierno en la estrategia contra la Covid-19, consideran, sin embargo, que es demasiado pronto para levantar el confinamiento, como evidencian los más de dos mil casos positivos y las más de 200 muertes que todavía se confirman a diario.

Su preocupación, que es compartida por los partidos políticos opositores, es que un segundo pico de la pandemia sature el ya maltrecho Servicio Nacional de Salud.

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