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ciencia cubana

La Habana.-  La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) reconoció este miércoles el compromiso de Cuba con la investigación científica y la excelencia en la microbiología.

El informe presentado por la Directora General de la UNESCO resalta que el premio encarna la visión del Gobierno de Cuba de desarrollar la excelencia en la ciencia de la microbiología y sus aplicaciones para apoyar sus desafíos nacionales, pero también para ampliar la capacidad al servicio del resto de la humanidad, a pesar de los desafíos económicos que enfrenta.

En París, Francia, el Consejo Ejecutivo del organismo aprobó una decisión en la que expresa su reconocimiento al Gobierno cubano por su apoyo a largo plazo y su colaboración efectiva, en el marco del Premio UNESCO Carlos Juan Fínlay de Microbiología.

Como parte de la estrategia global revisada para los premios UNESCO, el lauro fue objeto de una evaluación externa para examinar su pertinencia programática, así como su prestigio, integridad y gestión, detalló hoy la Cancillería cubana en su portal digital.

El premio es único de su tipo en el Sistema de Naciones Unidas y posee un valor añadido que no tiene ningún otro de la UNESCO, señaló el documento, al ratificar la importancia y pertinencia del galardón, auspiciado por el Gobierno cubano.

Además, se destacó que el lauro tiene por objeto reforzar la enseñanza, la investigación y la cooperación internacional en el ámbito de las ciencias básicas y, por consiguiente, la utilización y aplicación de esas disciplinas, que son fundamentales para aportar soluciones a muchos de los problemas de desarrollo a los que se enfrentan los Estados miembros en la ejecución de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Asimismo, reconoció que el premio contribuye a los esfuerzos mundiales por lograr la sostenibilidad mediante el fortalecimiento de la investigación científica, el intercambio de conocimientos y las nuevas colaboraciones; así como por atraer a las generaciones más jóvenes y empoderarlas en el ámbito de las ciencias básicas.

La UNESCO y el Gobierno de la Isla crearon el reconocimiento en 1977, en honor de uno de los microbiólogos más importantes de la historia, el cubano Carlos Juan Fínlay, cuyas innovadoras investigaciones sobre enfermedades infecciosas y, especialmente, su descubrimiento de la transmisión de la fiebre amarilla de humanos infectados a humanos sanos por un mosquito, han tenido enorme impacto en el desarrollo y el bienestar de la humanidad.

El premio, que se otorga cada dos años, fomenta aptitudes científicas de alto nivel en el ámbito de la microbiología, promueve la responsabilidad social, contribuye a generar investigaciones, tecnología e innovación y confiere a la producción y aplicación de conocimientos un papel fundamental en el desarrollo social y económico, de conformidad con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

De los 23 lauros en el Sistema de premios de la UNESCO, Cuba auspicia, además, de conjunto con la organización, el Premio Internacional UNESCO José Martí.