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Cámara de representantes de Estados Unidos 580x326Estados Unidos.- La Cámara estadounidense de Representantes votará los artículos de juicio político contra el presidente Donald Trump, quien debe convertirse en el tercer mandatario en la historia del país en ser acusado formalmente.

A pesar de la férrea oposición republicana a este proceso, se espera que la mayoría demócrata apruebe los dos cargos contra el jefe de la Casa Blanca, uno por abuso de poder y otro por obstrucción del Congreso.

La víspera, el Comité de Reglas de la Cámara Baja estableció que este miércoles habrá seis horas de debate sobre los artículos, tres para los legisladores de cada partido.

En el caso de los demócratas, la discusión estará encabezada por el titular del Comité Judicial, Jerrold Nadler, y en el de los republicanos, por el congresista Doug Collins.

La votación de esta jornada es resultado de la investigación de juicio político lanzada a finales de septiembre por los demócratas de la Cámara Baja, a raíz de los llamados de Trump a que Ucrania abriera una pesquisa sobre las elecciones norteamericanas de 2016 y otra sobre el exvicemandatario y precandidato presidencial demócrata Joe Biden.

Según los miembros de la fuerza azul, durante esa indagación acumularon evidencia de que el gobernante abusó de su oficina al presionar a los líderes ucranianos para que encontraran información sucia sobre sus rivales, con el fin de beneficiarse políticamente, y luego obstruyó la investigación abierta en el Congreso sobre ese tema.

El mandatario y los republicanos, por su parte, argumentan que las solicitudes a Kiev respondieron solamente a un interés de combatir la corrupción en el país europeo, al tiempo que acusan a la formación rival de una cacería de brujas.

Durante la pesquisa de juicio político, varios funcionarios coincidieron en que Trump condicionó la entrega de ayuda militar a Ucrania y la celebración de un encuentro con su homólogo Volodymyr Zelensky a que esa nación anunciara públicamente las investigaciones demandadas por Washington, pero tales declaraciones no cambiaron el apoyo republicano al presidente.

Si bien los demócratas consideran contundentes las pruebas recopiladas, este asunto mantiene muy divididos a los votantes del país, por lo que la decisión de avanzar hacia un juicio político resulta una jugada muy arriesgada para el partido azul de cara a los comicios venideros.

De cualquier modo, miles de personas salieron ayer a las calles de numerosas ciudades del país a exigir que los legisladores acusen a Trump y lo destituyan, al considerar que violó la Constitución.

Si, como se espera, la Cámara Baja da luz verde hoy a las imputaciones, en enero habrá un juicio político en el Senado, donde el gobernante debe ser absuelto por la mayoría republicana en ese órgano.

El presidente norteamericano denunció la investigación como un “intento de golpe de Estado” y argumentó que los demócratas están tratando de deshacer los resultados de las elecciones del 2016 que lo vieron derrotar a la demócrata Hillary Clinton.

Con Trump buscando un segundo mandato el próximo año, la destitución ha dividido a la ciudadanía: la mayoría de los votantes demócratas la apoyan y la mayoría de los republicanos se oponen.

Lo que no está claro es si el drama partidista de meses tendrá algún efecto en las elecciones del 2020, además de dar a Trump razones para jactarse de haber derrotado los intentos demócratas para deponerlo.

Trump califica el proceso de juicio político como “un intento de golpe ilegal partidista”

La Casa Blanca ha difundido una carta del presidente estadounidense, Donald Trump, dirigida a la presidenta de la Cámara de Representantes del país, Nancy Pelosi, en la que el mandatario calificó el proceso de juicio político en su contra de “un intento de golpe ilegal partidista” con el que miembros de su formación “declaran una guerra abierta contra la democracia”.

“Este 'impeachment' representa un abuso de poder sin precedentes e inconstitucional por legisladores demócratas, inigualable en casi dos siglos y medio de la historia legislativa estadounidense”, precisó en el documento.

En ese contexto, Trump comentó los dos artículos de juicio político en su contra -abuso de poder y obstrucción del Congreso- que fueron presentados por los demócratas de la Cámara de Representantes la semana pasada y precisó que “no incluyen ni crímenes, ni delitos menores y ni delitos en absoluto”.

Trump afirmó que todos los intentos para destituirlo que llevan a cabo miembros del Partido Demócrata de EE.UU. se deben solo a su deseo de “anular las elecciones del 2016 y robar las elecciones del 2020”. “¡Ven a la democracia como su enemigo!”, reiteró.

"Son los únicos que interfieren en las elecciones de EE.UU. Son los únicos que socavan la democracia de EE.UU. Son los únicos que obstruyen la justicia. Son los únicos que traen el dolor y el sufrimiento a nuestra República para su propia ganancia egoísta, personal, política y partidista", declaró el presidente.

Al mismo tiempo, Trump hizo hincapié en que no podía defenderse durante el proceso, porque le denegaron los derechos constitucionales “más fundamentales”, como el derecho para presentar evidencias, enfrentarse a sus acusadores y llamar e interrogar a testigos. “Más garantías procesales se concedieron a las acusadas en los juicios de las brujas de Salem”, lamentó.

Un documento “para la historia”

Al final de su carta de seis páginas, el presidente aconsejó a Pelosi y “los demócratas altamente partidistas en el Congreso” poner fin a esta “fantasía sobre el 'impeachment' y volver al trabajo" en favor de los estadounidenses.

Asimismo, señaló que escribió esta carta “para la historia”. “Dentro de 100 años, cuando la gente mire hacia atrás a este asunto, quiero que lo entienda y aprenda de eso, de modo que eso nunca le vuelva a ocurrir a otro presidente”, concluyó.