Peregrinación de los padres a la Basílica de Guadalupe de la Ciudad de México

No existen datos que apunten a que los jóvenes terminaron en el basurero de Colula, tal como indicó la llamada "verdad histórica" del Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), la cual concluyó que en ese lugar los estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos fueron incinerados

México.- Nuevas investigaciones sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa indicarían que los jóvenes fueron llevados en pequeños grupos a diferentes lugares cercanos a la ciudad mexicana de Iguala, reveló este jueves a EFE el abogado Vidulfo Rosales.

"Los datos de prueba recabados apuntan a que muy probablemente los estudiantes habrían sido dispersados en varios grupos y llevados a lugares aledaños a Iguala. Se está investigando", manifestó a EFE Rosales, abogado de los padres de los 43 jóvenes, tras una marcha de los familiares.

Durante la peregrinación a la Basílica de Guadalupe de la Ciudad de México que realizaron los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, el abogado de los familiares señaló que esta conclusión se derivó de un análisis de más de 10 mil llamadas realizadas después de la noche del 26 de septiembre del 2014, día que desaparecieron.

Indicó que no existen datos que apunten a que los jóvenes terminaran en el basurero de Colula, tal como indicó la llamada "verdad histórica" del Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), la cual concluyó que en ese lugar los estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos fueron incinerados.

"El basurero de Cocula no fue el destino final de los estudiantes", aseguró Rosales, quien puntualizó que también se está buscando a los jóvenes con vida.

"VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS"

En la Basílica de Guadalupe, unos 500 manifestantes rezaron y pidieron por los estudiantes desaparecidos hace 63 meses

Este jueves, familiares y allegados de los jóvenes, así como organizaciones civiles y simpatizantes de la causa, llegaron a la Basílica de Guadalupe, donde unos 500 manifestantes rezaron y pidieron por los estudiantes desaparecidos hace 63 meses en el sureño estado de Guerrero.

Al grito de "¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!", los familiares de los jóvenes que desaparecieron la noche del 26 de septiembre del 2014 ingresaron en la basílica para pedir por sus hijos y por la verdad sobre el suceso que, a decir de ellos, se les ha negado hasta ahora.

Con fotografías de los rostros de sus hijos, padres y madres de los estudiantes aseguraron que no han perdido la fe y esperan que llegue la justicia en el caso de los jóvenes, de quienes no se tiene rastro desde aquel día.

Una de las madres de los estudiantes subió al altar para pedir por los jóvenes. "Estamos aquí, a seis navidades sin nuestros hijos", lamentó y pidió a la Virgen ayudar a sus hijos "a encontrar el camino de regreso con bien".

El obispo de Chilpancingo, Salvador Rangel Mendoza, fue quien les recibió y ofició la misa, durante la cual expresó su solidaridad con padres, familiares y amigos de los estudiantes.

El obispo indicó que si no se encuentra la verdad y no hay justicia, no se podrán sanar las heridas que ha dejado el suceso. "Es un atentado contra la dignidad de la vida y un pecado contra la vida de los desaparecidos y otros muchos más", dijo.

Los padres de los jóvenes desaparecidos tienen planeado regresar a la Ciudad de México el próximo 8 de enero donde tendrán una reunión con la Fiscalía General de la República y el 10 de enero con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Testimonios de torturados

Según la versión oficial, la noche del 26 de septiembre de 2014, 43 jóvenes fueron detenidos por policías municipales y entregados a integrantes del cártel Guerreros Unidos, que los asesinaron e incineraron sus restos en un vertedero de basura.

Pero un grupo de expertos nombrado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) investigó el caso y sostuvo la imposibilidad de que los 43 cuerpos fueran quemados en el basurero y desveló que parte de la versión oficial se basaba en testimonios de detenidos torturados.

El Gobierno de López Obrador reabrió en diciembre del 2018 el caso y estableció la llamada Comisión Presidencial para la Verdad y Acceso a la Justicia en el caso Ayotzinapa.

Además, la Fiscalía General de la República (FGR) creó una unidad especial, lo que ha reavivado la esperanza de los familiares de hallar a los estudiantes.

Tomado de Granma

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