Será la primera vez en la historia de la democracia española que un monarca participe en una manifestación. En 2004, en condición de príncipe, Felipe de Borbón desfiló en Madrid (capital) luego de los atentados del 11-M.
Pero Felipe VI no presidirá ni encabezará la manifestación, que homenajeará sobre todo a quienes acudieron en socorro de los afectados: policías, bomberos, médicos pero también vecinos y comerciantes que abrieron sus puertas a las víctimas heridas y conmocionadas.
"El protagonismo de la manifestación será de la ciudadanía", declaró en la víspera la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien dejó claro la cara que quieren mostrar de la comunidad autónoma: "Una unida, diversa, comprometida y sin miedo. Una Barcelona que mira adelante".
En segunda fila, entre las autoridades figurará el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, Colau, y los principales líderes de la oposición.
La marcha comenzará a las 18H00 hora local (16H00 GMT) y terminará con un acto artístico "breve y austero" en memoria de las víctimas, en la céntrica Plaza de Cataluña.
Ante los hechos, reivindicados por el autodenominado Estado Islámico (Daesh en árabe), la intención es desfilar "a favor de la paz, contra la violencia, contra el terrorismo y sobre todo en solidaridad con las víctimas".


Escriba su comentario
Post comentado como Invitado