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En el ejercicio del Periodismo abordó la práctica sistemática del deporte y la educación física en la formación integral del hombre...

La Habana.- En el aniversario 167 años del natalicio de José Martí, llegue a ustedes, a manera de homenaje, una faceta poco conocida de nuestro Héroe Nacional. Además de la responsabilidad profesional nos obliga aquella frase suya según la cual para “rendir tributo ninguna voz es débil”.

Si hurgamos en la vida del Apóstol nos permitirá descubrir el extraordinario valor que Martí periodista concedió a la práctica sistemática del deporte y la educación física en la formación integral del hombre.

Martí demostró poseer un amplio conocimiento acerca de la actividad deportiva, aspecto del cual son testimonios estos criterios publicados en marzo de 1883 en sus Obras Completas tomo 8 página 389. La América, Nueva York: “En las ciudades, donde el aire es pesado y asmático; el trabajo, excesivo; el placer, violento, y las causas de fatiga grandes se necesita asegurar a los órganos del cuerpo, que todas estas causas empobrecen y lastiman, habitación holgada en un sistema muscular bien desenvuelto, nivelar el ejercicio de todas las facultades para que no pongan en riesgo la vida. A los niños, sobre todo, es preciso robustecer el cuerpo a medida que se le robustece el espíritu”.

Puede afirmarse hoy día, que el hombre de la Edad de Oro fue sin dudas uno de los periodistas cubanos pionero en escribir acerca de los deportes. En realidad demostró sus amplios conocimientos al respecto, los que abarcaban varias disciplinas, pues iban desde el atletismo y el ajedrez, pasando por el boxeo, las corridas de toros, la gimnasia, la esgrima, el fútbol colegial norteamericano, patinaje sobre hielo, regatas de velas y otros más.

En el diario La Opinión Nacional, de Caracas, el 4 de marzo de 1882, aparece una crónica escrita por Martí en la cual comenta el combate sostenido días antes en Mississipi entre John L. Sullivan, campeón mundial de los pesos completos y Paddy Ryan, retador, ganado por Sullivan después de nueve despiadados asaltos.

En uno de sus párrafos señalaba el autor intelectual del asalto al Moncada: “En el circo había damas. Y a la par que los jayanes se dieron a las manos y ponían a hervir la sangre que iba a correr abundosa a los golpes, encuclillados en el suelo, contaban los segundos (seconds) los dineros que se habían apostado a los hombres. ¿A qué mirarlos? A poco ruedan por tierra, llevándolos a su rincón y bañarles los miembros; embístense de nuevo, sacúdense sobre el cráneo golpes de maza; suenan los cráneos como yunque herido: mancha la sangre las ropas de Ryan, que cae de rodillas, en tanto que el mozo de Boston, saltando alegre y sonriente, se vuelve a su esquina…”

También describió crudamente la indignación que le producían las carreras profesionales de corredores a pie, por lo que tenían de despiadadas e inhumanas. Al comentar estas Martí publicaba el 22 de marzo de 1881 en el propio diario caraqueño una extensa crónica de la cual extraemos algunos párrafos.

“Apretados los codos a ambos costados, cerrados los puños, jadeante la faz, y llagados los pies, tajan el aire en una carrera los caminadores que, en torneos por dineros, comparten con sus hazañas repugnantes y sus ojos salidos de las órbitas, la admiración de un público enfermizo que ha aprendido a mirar sin dolor las lastimaduras de los pies y las del alma….” Y continuaba Martí “y esto lo hacen porque se ha prometido que aquel de los caminadores que haya andado más espacio al cabo de 142 horas, ganará para sí tantos millares de pesos cuantos sean los que se hayan presentado a tornear, cada uno de los cuales, deposita un millar a la entrada. Y ganará también si anda en los seis días del torneo, 522 millas o más, todos los dineros del público que acude ávido a todas las horas del día y de la noche a ver cómo el fornido inglés Rewell, de piernas cortas, que en 22 horas y media anda 150 millas, y vence al gigantesco Scott….”

De la esgrima escribió Martí que aumenta y ordena las facultades del hombre. Tampoco fue ajeno al ajedrez, actividad que practicó bastante durante su estancia en México en el año 1876, tiempo en que divulgó el juego ciencia en el periódico revista Universal, primero, y luego en la revista especializada La Estrategia en la cual comentó una partida entre los dos grandes campeones del mundo M.Blackburne y Herr Steinitz.

“La mente ha de ser bien nutrida, pero se ha de dar con el desarrollo del cuerpo, buena casa a la mente” fue una de las máximas de nuestro Héroe Nacional, perenne fuente de inspiración para los que desean un mundo mejor.

Nota: este material fue originalmente publicado en Cubaperiodistas

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