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rolando medina hocky LasTunas

Las Tunas.- Rolando Medina es posiblemente el entrenador más exitoso del sistema de Alto Rendimiento dentro de las fronteras nacionales. Al padre de las Leonas del hóckey tunero lo avalan los 20 títulos de sus discípulas en la categoría absoluta y la formación de muchas de las mejores jugadoras del país, entre ellas las ya legendarias hermanas Drake.

Sin embargo, el éxito está lejos de ser su carta de presentación y por eso sigue ofreciendo el mismo saludo campechano de siempre: “Dime, mi hermano, ¿cómo está la familia?”. Lo hace incluso ahora, en tiempos de la Covid-19, cuando la gente camina con premura, intentando regresar lo más rápido posible a la seguridad de sus hogares.

Medina tiene tiempo para una conversación breve, siempre afectuosa, cargada de un optimismo a prueba de golpes tan duros como la pérdida reciente de uno de sus cuatro hijos. “El Mellizo”, como lo conocemos todos, habla con la convicción y la cercanía que sin dudas forman parte del secreto de sus muchos logros como pedagogo y entrenador.

“Ante todo, no salir de casa, que con eso vamos a acabar con la pandemia. (El hóckey tunero) sigue a la vanguardia y hoy todas (las atletas) están cumpliendo con bastante disciplina. Como saben hacerlo también en el terreno, hoy lo están haciendo a un pedido de esta Revolución”, precisa el hombre que desde aquel primer título de 1992 se ha convertido en referencia para todos sus colegas en Cuba.

Hace solo dos meses, las Leonas recuperaron en Ciego de Ávila la corona perdida en 2019, tomando desquite ante la escuadra anfitriona. Desde que perdieran 2-4 en tanda de penaltis shoot-out frente a las avileñas, no pensaron en otra cosa que recuperar el trono.

Se trata de la mentalidad ganadora cultivada a lo largo de tres décadas por Medina y un amplio grupo de entrenadores y entrenadoras: “Esa mentalidad no ha venido sola, eso se entrena desde el primer día. Es verdad que está la tradición y cada jugadora que llega sabe que entra a un equipo campeón, pero todos los entrenadores, desde la base hasta el Alto Rendimiento, trabajan para ganar. Aquí no se habla de medallas de plata ni de bronce, lo único a lo que aspiramos es siempre el oro”.

Legitimada por 30 años de triunfos y construida por una cultura inflexible del esfuerzo, la disciplina y el éxito, la fórmula de Rolando Medina es igualmente válida en estos tiempos complejos de la Covid-19: no podemos hacer menos que ganar.