Imprimir
Visto: 1484

Danel Castro Las Tunas VS Cienfuegos beisbol 2022 0032Las Tunas.- Solo unos días después de sorprender a todos, tras poner en duda su regreso con los Leñadores el próximo año, Dánel Castro mostró una vez más que está hecho de algún material ya agotado sobre la superficie del planeta béisbol: el designado tunero produjo un jonrón con bases llenas que devolvió la vida a su equipo y terminó como cabecilla de la rebelión con la que Las Tunas derrotó este jueves 11x6 a los Elefantes de Cienfuegos, para ascender hasta el sexto puesto de la 61 Serie Nacional.

“Me siento bastante mal, estoy jugando con rotura de miofibrillas en las dos piernas y se me hace imposible correr”, había declarado el jugador de 45 años, justo después de anunciar que si el récord de jits que posee Enrique Díaz le queda demasiado lejos cuando concluya la temporada, probablemente abandone la cacería del pelotero capitalino.

Sin embargo, quien jornada tras jornada acude al estadio Julio Antonio Mella a ver al designado tunero, puede dar fe de que un Dánel Castro a media máquina es todavía demasiado pelotero para el nivel de la pelota criolla. En el último choque de la campaña ante los Elefantes, con la subserie empatada a dos triunfos y el juego favorable 5x2 a los visitantes en el séptimo episodio, el nacido en Manatí volvió a ser tan decisivo como siempre y conectó un grand slam que le dio a vuelta al marcador, abrió una Caja de Pandora de la que salieron nueve anotaciones en el llamado inning de la suerte y le permitió al equipo de Pablo Civil irse a la pausa del Juego de las Estrellas con balance de 19-16, instalado en la zona de clasificación.

Ciertamente, el número 1 de los Leñadores no estará (como muchas otras veces) entre los elegidos para animar la fiesta de las estrellas este fin de semana en Matanzas. Por un lado, sus muchas dolencias, y por otro la grandeza de un monstruo como Fréderich Cepeda (escogido como designado de Orientales), le han alejado de la Atenas de Cuba. Con todo, lo cierto es que ni siquiera le hace falta tal distinción al único hombre que ha decidido dos veces con jonrón una cita de este nivel: la grandeza de Dánel no puede ser medida en juegos de estrellas o equipos Cuba, sino en la plena confianza de todos los tuneros y tuneras cada vez que un momento decisivo lo encuentra madero en mano.

Sin ir más lejos, este jueves conectó cuatro imparables ante el picheo sureño, llegó a 34 en la temporada y alcanzó el tremendo total de 2318, que lo deja exactamente a 60 incogibles de Enriquito. En medio de una temporada más marcada por las lesiones, administrando con celo los esfuerzos en los desplazamientos, sus números hablan con claridad de la clase de bateador que es: promedia 347 (98-34), exhibe average de embasado de 480, acumula seis cuadrangulares con 20 impulsadas, tiene un slugging de 541 y su OPS asciende a 1021.

Desde su puesto inamovible como tercer bate de Las Tunas, el de Sabanalamar sigue construyendo su leyenda de bateador letal, todo corazón, capaz de reescribir a su antojo el guion de los partidos. A escasos cuatro meses de cumplir 46 años, en su campaña 28, mantiene intacta su condición de líder ofensivo dentro de la tanda más temible de los últimos años y reafirma cada vez más que su inexorable adiós al deporte activo será una pérdida irreparable para la pelota cubana.