Los muchachos y las muchachas que dentro de muy poco estarán fungiendo como guardianes de la calidad de vida y del deporte en Las Tunas, acaban de concluir una etapa que es apenas un punto y seguido en su vida.
"El día de hoy es un paso más, un objetivo logrado. Pero la meta no ha llegado todavía, ahora pasamos a laborar en un Combinado Deportivo, una escuela o en algún Centro de Alto Rendimiento, y a la par vamos a comenzar en la Universidad el Curso por Encuentros, para poder perfeccionarnos y llegar a la Licenciatura en Cultura Física, que es lo que todos queremos", dice Anislaidi Guevara Núñez, una de las mejores estudiantes de una graduación en la que Rolando Figueredo Cabrera, de atletismo, fue el alumno más integral.
Anislaidi Guevara Núñez"Es un compromiso importante para nosotros, pues en el caso de las muchachitas ya salen a incorporarse de manera directa a la docencia, a la labor de educadoras, en el mes de septiembre. Los muchachos deben todavía cumplir con un año de Servicio Militar, pero después tienen asegurada, al igual que las hembras, una plaza en la Universidad para continuar sus estudios", considera la MSc. Gerda Lavandera Cruz, Subdirectora de Formación Integral del centro.
"Nuestro objetivo como recién graduados es el de seguir siendo fieles a la Revolución y a los ideales de nuestro Comandante Fidel Castro", agrega Anislaidi, quien asegura que para todos los egresados "es un orgullo tener un claustro de profesores y un Consejo de Dirección como este, que nos han apoyado en todo momento, en cada turno de clases, en cada problema personal que tuvimos. Además, nos inculcaron valores, algo muy importante, porque permitirá que nosotros podamos hacer lo mismo con los estudiantes con los que trabajemos en el futuro".
Para Luis Acosta López, director de la escuela y hombre de muchos años dedicados a la labor de educar, "esta graduación tiene una gran importancia, pues va a permitir suplir muchas plazas vacantes que tenemos tanto en Educación como en el Inder. La responsabilidad de nuestro centro es aun mayor porque los estudiantes que graduamos hoy, dentro de cinco o seis años serán licenciados en Cultura Física y podrán incluso prestar colaboración internacionalista en varios países. De hecho, ya tenemos muchos ex alumnos que han cumplido con esa tarea y lo han hecho muy bien".
En opinión de estudiantes y docentes, la decimotercera graduación de la Escuela Provincial de Educación Física ha estado signada por la calidad y el esfuerzo de cada uno de ellos.
Mucho puede hablar del tema Nubia Borrego Ramírez, seleccionada como mejor tutora en una jornada en la que fue reconocida la labor de otras docentes, como Daimarelys Vázquez, Yaíma Roberson, Yaniet Garib y Nancy Alvear.
"Yo creo que el único secreto es que desde que comencé con ellos en su primer año me he acercado tanto que ya me adoran y me ven como si fuera una segunda madre. Yo tengo dos hijos contemporáneos con ellos, pero la verdad es que siento que todos son parte de mi familia", revela Nubia.
"Logré que los familiares fueran bastante constantes. Parecía que las madres y los padres de mis alumnos eran quienes se iban a graduar, siempre preocupados por lo que hiciera falta. A veces nos reuníamos sábado, domingo o lunes de pases, en mi casa, y ellos se preocupaban porque los estudiantes estuvieran ahí. Trabajé siempre encaminándolos a que fueran buenos profesionales y mejores personas, no solo a que tuvieran un resultado en los estudios. Los visitaba siempre y conseguí estrechar mucho el vínculo con cada una de las familias, algo muy importante", concluye.
Nubia, la segunda madre de sus estudiantes.
Esa, al parecer, es una de las claves del éxito en una escuela que combina la exigencia docente con el rigor propio de la práctica deportiva, pues en un número elevado sus estudiantes son también atletas activos.
"La familia es vital para nosotros. Nuestros estudiantes están en edades muy difíciles, entre 16 y 21 años, y eso hace más importante el apoyo de los familiares, que han mantenido un vínculo extraordinario con la Escuela", afirma Luis Acosta.
En este sentido, la subdirectora Gerda Lavandera prefiere cerrar calificando la presente graduación como una de las mejores que han realizado, en buena parte gracias al "vínculo estrecho entre el claustro docente, los estudiantes y la familia de cada uno de ellos. Nuestros estudiantes se gradúan con la preparación necesaria para trabajar como profesores de Educación Física, de Recreación o del Alto Rendimiento. O sea, pueden trabajar en la Eide, en un área especial o una de recreación, así como en las enseñanzas primaria, secundaria o preuniversitaria de las escuelas del sistema de Educación. Esa integralidad los distingue y no importa lo exigente que sea el lugar al que vayan, estamos convencidos de que serán excelentes profesionales".






















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