El protagonista de aquella memorable narración fue el comentarista Héctor Rodríguez, desaparecido físicamente el 22 de julio del 2012, hace hoy un lustro.
En su libro Memorias a los sesenta y..., el destacado periodista y comentarista Eddy Martin, compañero y amigo de Héctor, explicó la forma en que se hizo esta descripción:
"...el audio se recibía por vía telefónica, lo que motivó la utilización de narradores en la sede de los Juegos y en las cabinas de la Televisión en Cuba. Así, las dos espectaculares carreras de Alberto Juantorena fueron narradas desde La Habana por Héctor Rodríguez".
Pese a no estar presente en el escenario de la competencia, la emotiva narración que realizó Héctor sobre la carrera de los 800 metros ganada con récord mundial por el gran atleta antillano aquel 25 de julio de 1976, resultó realmente fenomenal, impactante.
En la mente de los cubanos que peinamos canas e, incluso, entre muchísimos jóvenes, pues aquella histórica victoria ha sido retransmitida decenas de veces por la pequeña pantalla, se ha quedado impregnada la poderosa voz de Rodríguez y la extraordinaria emoción y énfasis que le imprimió al momento: "¡Ahí viene Juantorena, con el corazón!...".
Cuatro días después, el 29, el elegante corredor de la Isla se inmortalizaría al triunfar también en los 400 metros, que era realmente su especialidad, para convertirse en el primer deportista, y único hasta ahora, en ganar ambas pruebas en un evento oficial (400 y 800 metros), consideradas de distintas modalidades: la primera en la velocidad y la segunda, en el medio fondo; éxito inédito que repitió luego en la Copa del Mundo de Dusseldorf 1977, donde su fama alcanzó el clímax.
Pero Héctor Rodríguez, que por su tono grave y poderoso era apodado La Voz, legó otros colosales instantes de alegría con sus magistrales descripciones del béisbol, que protagonizó durante muchos años formando pareja con Eddy Martin, primero, y Modesto Agüero, después.
En especial, se recuerda su emocionante decir cuando los dos cuadrangulares que conectara Lourdes Gourriel ante el equipo de Estados Unidos en la Copa Mundial de Béisbol en 1988, en Parma, Italia.
Además de su amplísima presencia en la Radio y la Televisión cubanas, Héctor, nacido en Ciego de Ávila en 1946, tuvo también una activa participación en la vida político-social de la nación, como diputado desde 1993 a la Asamblea Nacional, en la que ocupó el cargo de vicepresidente de la comisión de Salud y Deportes.
Al cumplirse hoy cinco años de su fallecimiento, es oportuno recordar que, en la despedida de duelo, el entonces vicepresidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), Luis Acosta, lo calificó de "gigante de la narración deportiva y profundo conocedor del béisbol" y añadía: "Su paso por la vida fue para llenarla de grandeza, generosidad y bondad con el ejemplo de padre y esposo, de compromiso con la Revolución, sus tareas y líderes, virtudes que signaron el sentido de su vida".
Por todo ello, Héctor ocupa un sitial en la pléyade de excelentes narradores y comentaristas deportivos que hicieron y hacen la rica historia de esta profesión en Cuba, entre quienes figuran personalidades que han dejado una estela de aceptación popular por su calidad, como Felo Ramírez, Rubén Rodríguez, Bobby Salamanca, Roberto Pacheco, Ramón (Piti) Rivera, Rolando Crespo, René Navarro, Eddy Martin y Modesto Agüero, entre otros.






















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