El directivo aclaró que se mantendrán todas las rutas existentes tanto dentro de la capital provincial, como desde esta hacia los diferentes destinos en el resto de los municipios. Lo mismo se hará, dijo, con las rutas de ómnibus y de los ferrómnibus (carahatas) a las diferentes comunidades rurales y costeras. Para esos destinos los ómnibus irán en fechas alternas; los carahatas por su parte continuarán haciéndolo diariamente, en ambos casos los recorridos por efectuar siempre serán dos: al inicio y fin de cada jornada.
El titular de la Empresa Provincial de Transporte de Pasajeros y Cargas Generales subrayó que el Estado cubano continuará asegurando el traslado de mercancías de alto impacto en la vida de la población como los productos de la canasta básica familiar normada, la merienda escolar y la harina para el pan. Igualmente, indicó, se garantizarán los servicios imprescindibles ligados a la atención médica y las funerarias.
Para el presente mes de mayo Las Tunas solo dispone del 70 por ciento del combustible normalmente asignado para el transporte público de pasajeros y el trasiego de mercancías, situación que ya venía ocurriendo desde abril. Arias Peña recalcó que la estrategia adoptada busca, sobre todo, mantener las rutas ya existentes aunque eso implique realizar casi un centenar de viajes menos diariamente solo en la cabecera territorial. Sin embargo, aclaró, los recortes no incluyen a la Empresa de Ómnibus Nacionales. De manera que continuarán realizándose todas las salidas programadas desde y hacia Las Tunas a través del transporte público interprovincial.
ALTERNATIVAS SIN RENUNCIAR AL DESARROLLO
Arias Peña comentó, asimismo, que las autoridades en Las Tunas enfatizarán en el rol de los inspectores populares del transporte, conocidos como “amarillos”. Si bien admitió que su cantidad se ha reducido a 45 (llegaron a ser unos 100) expresó: “Exigiremos que las entidades cumplan lo establecido de que sus vehículos deben detenerse en las paradas y puntos de transportación masiva para ayudar al traslado de pasajeros”.
De igual modo, apuntó, no se ha renunciado al uso de vehículos de gran porte adaptados para el traslado de personas, específicamente los llamados “camellos”. A pesar de que las últimas evaluaciones realizadas aconsejan el paulatino abandono de su empleo por lo costoso que está siendo mantenerlos operativos, refirió que próximamente regresará a las carreteras el “camello” Jobabo-Las Tunas.
Tampoco, confirmó, se detendrán los planes de desarrollo y modernización del parque vehicular y de la infraestructura del transporte en la provincia. Anticipó que en los próximos tres meses el territorio recibirá 14 ómnibus marca Diana, mientras en la Terminal de Ferrocarriles se acometen acciones preparatorias ante el anunciado regreso del tren Habana-Holguín.
No se congelarán, concluyó, los pasos en pos de lanzar al público La Guagua, una aplicación para teléfonos móviles que permitirá el seguimiento en tiempo real del desplazamiento de los ómnibus; igualmente, se mantienen los planes previstos para la transportación marítima y terrestre de los vacacionistas a las más importantes zonas de veraneo. En tal sentido, aseguró que se acomete la reparación de los barcos que anualmente fungen como transbordadores de vacacionistas entre El Socucho y La Boca (municipio de Puerto Padre); y ya se realizaron los contratos para garantizar el traslado por mar del agua potable a esos sitios durante los meses de julio y agosto.






















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