Hace ya 60 años que desapareció el Héroe de Yaguajay cuando sobrevolaba en avioneta el tramo entre Camagüey y La Habana. Junto a él, el piloto Luciano Fariñas y el soldado Félix Rodríguez, su guardaespaldas. El pueblo buscó al comandante de la gran sonrisa durante semanas, pendiente del menor indicio sobre aquella aeronave marca Cessna 310, número 53 y sus tripulantes.
El 12 de noviembre de ese año se dieron por concluidas las infructuosas pesquisas. Pocos días después, en la ciudad de Cárdenas, surgía la iniciativa de lanzar flores al mar en su memoria. Una manera auténtica de mantenerlo cerca. La idea, poco a poco, se fue haciendo parte del verde caimán, siempre en esta fecha.
Por eso, el territorio de Las Tunas se llenó otra vez de colores. Los maestros cambiaron el primer turno de clases por alegres caminatas hasta diversos sitios.
Los pioneros, especialmente los más chicos, se detuvieron a mirar cómo se alejabanlas las flores depositadas por cada uno, con la ilusión de que las más arrulladas por la corriente eran las primeras en llegar al sitio incierto del reposo de Camilo. El joven que todavía luce, en fotos y discursos de la época, la vitalidad de sus 27 años.
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
















Escriba su comentario
Post comentado como Invitado