Viernes, 20 Octubre 2017 08:00

Día de la Cultura Cubana: La gloria en un grano de maíz (+videos)

Escrito por Esther de la Cruz y Graciela Guerrero
Día de la Cultura Cubana: La gloria en un grano de maíz (+videos) Foto: Norge Santiesteban

Las Tunas.- El aporte cultural de los hombres y las mujeres de esta comarca ha sido mayúsculo. Algunos, desde el silencio cotidiano, el apoyo constante o la llegada imprevista, han marcado época por la dedicación de sus vidas al crecimiento espiritual y el desarrollo de la sociedad.

Este 20 de Octubre, Día de la Cultura Cubana, 26 Digital apuesta por contar la historia de tres empeñados. Lugareños sencillos mediante los cuales queremos se vean representados los muchos nombres, anónimos o laureados, que tejen con fervor los hilos intangibles de tal quehacer aquí.

BLANQUITA BECERRA, LA REINA DEL PO, PO, PO...

blanquita1Era otra en el proscenio. Aquella dama que había llegado a Las Tunas por iniciativa del comandante Faure Chomón luego de destacar por décadas entre lo mejor del teatro vernáculo cubano, sabía brillar como nadie. Comenzaba a actuar y lucía más joven.
Versatilidad y fuerza, valores que realzaban a la muchacha nacida en San Antonio de las Vueltas, Las Villas, y que había robado más de un corazón en sus memorables apariciones en el teatro Alhambra.
Su casa en el Balcón de Oriente, ubicada en la calle Gonzalo de Quesada, se convirtió en sitio obligado de los trasnochadores de los años finales de la década del 70 y los primeros del 80 del pasado siglo.
Son míticas las interpretaciones de temas entrañables como Si me pides el pesca'o te lo doy, todavía en el recuerdo de quienes añoran un espacio así, para y desde el arte. Las Tunas la considera una de sus hijas adoptivas más queridas.
Blanca Rosa Anastasia Becerra Grela era su nombre. Siempre maquillada, con collares, pulsas y todo tipo de adornos. Parecía dispuesta a marcar el pulso de los escenarios. Nació y vivió como una gran vedette.
No por gusto su Patio de la Trova fue el centro cultural más prominente de aquellos tiempos cuando no se hablaba de proyectos comunitarios y del talento descubriéndose en los rincones de cada lugar.
Las puertas de esa cita suya invariablemente estuvieron abiertas; lo mismo al consagrado artista que al bisoño cuyo arrojo le llevaba a compartir allí inquietudes creadoras. Fue maestra, cómplice y enamorada de generaciones de tuneros.
Preguntar por ella despierta añoranzas, sonrisas y hasta inconformidad por la carencia que tenemos de un sitio así. Espacio que fue cuna de lo mejor de la cultura en Las Tunas de la época e hizo vivir emociones y esperanzas, en un territorio hasta entonces casi olvidado en el movimiento de las artes en Cuba.
Para su público y amigos, muchos de los cuales dieron los testimonios que alientan a estas líneas, ella todavía es la reina, que subía al escenario con el ritmo acompasado de un po, po, po...

LAS CALVAS DE FAURA
Nos recibió en el portal de su casa con una deliciosa taza de café. Hablamos con el desenfado propio del maestro que les cuenta a sus alumnos la historia de su vida. Una historia que tiene mucho que ver con la de todos. El nombre de Jesús Vega Faura (Chucho) está indisolublemente ligado a la creación y la Enseñanza Artística por estos lares.
chucho1"Yo comencé a tomarme la pintura más en serio cuando abrieron la Escuela Elemental de Arte en esta ciudad. Eso lo hizo el pintor-escultor Rogelio Ricardo y ahí entramos, en un curso para trabajadores, la generación de Alexis Roselló, Gustavo Polanco y yo. Los tres nos quedamos como profesores después de graduados. Impartí clases hasta que me jubilé".
Sus cuadros expresionistas, dispersos por todo el hogar, nos hablan de un estilo definido, al que muchas personas llaman "las calvas de Chucho", porque la presencia femenina con esta característica distingue su pintura.
Así cuenta vivencias utilizando la paleta de colores de forma muy singular, "un poco guaraseao", nos asegura entre sonrisas, haciendo referencia a la manera tan particular con que mezcla tonalidades y formas.
Faura no puede divorciar la mirada profunda que marca sus huellas por el lienzo con la suerte de la plástica. Por eso, al preguntarle sobre el presente y el futuro de esta manifestación en el territorio nos dice:
"Fue Chomón quien abrió el camino de la visualización masiva de la pintura aquí y en el país, al establecer como línea o moda, que al inaugurarse cualquier edificación social se ambientara con las obras de los artistas locales. O sea, el mayor coleccionista que teníamos los plásticos era el Estado. Ahora ese presupuesto no está planificado. Ya no se compran cuadros con tales fines.
"Tenemos en Las Tunas la herida abierta de haber cerrado la Academia de Artes Plásticas. Y ese dolor será mayor con el paso de los años. No existe tampoco una galería amplia para exponer. La necesitamos en el centro histórico, que nos permita hacer visible nuestra creación. Eso también atrae turistas y le da vida al entorno. El arte es caro, pero hay que acercarlo al pueblo".
Desde todas partes "las calvas de Chucho" nos miran. Con 40 años de quehacer incansable, nos deja la sensación de que allí, desde su casa, la plástica sueña presente y futuro.

MIRTHA, DUENDE ENTRE LIBROS
mirtha1"La editorial Sanlope se fundó el 31 de marzo de 1991 con el objetivo de publicar y divulgar la obra de los autores de la provincia. Antes de esa fecha muy pocos de ellos habían logrado difundir sus textos. Algunos tenían gavetas y gavetas de pliegos guardados, con muy pocas esperanzas de que llegaran a las manos de los lectores".
Así nos cuenta Mirta Beatón, una mujer apacible, como alguna buena literatura, que accedió al diálogo con este equipo de prensa entre el fresco grato de su terraza y los ruidos llegados de todas partes. Más de 300 textos editados y una vida entera transcurrida en estas andanzas, avalan sus criterios.
"En los primeros años no había la tecnología actual. Los libros se paraban en plomo, completos. Había que trabajar con las galeras, terminábamos manchados de tinta. Teníamos poca experiencia; sin embargo, fueron tiempos de mucho esplendor.
"Sanlope llegó a publicar hasta 30 títulos por calendario. Y conste que eran los momentos más duros del Período Especial (1991-1993), nos colmaban las carencias, pero se lograron resultados importantes. Ganamos prestigio porque la labor fue muy seria y consagrada.
"Entre las experiencias que marcaron época estuvo la colección Principito. Nació de la iniciativa del escritor Antonio Gutiérrez. Era un minilibro, económico en el que podían encontrarse poesías, décimas, cuentos cortos infantiles...
"Fue en 1993. Una cuartilla de ocho y media por 13, doblada, se quedaba en 16 páginas pequeñas. Eso, dependiendo del material que tuviéramos. Si eran hojas blancas, pues blancas; si más oscuras, más oscuras; lo vital estaba en que llegaran al pueblo y no se perdiera la posibilidad de leer".
Dedica un rato del diálogo a Guillermo Vidal y nos dice: "Era un cronista. Rescató personas, calles, lugares de la ciudad por medio de sus libros que son verdaderos tesoros".
Hablamos de muchos temas, algunas pequeños; otros, no tanto.
"Ahora Sanlope no está recibiendo propuestas editoriales. Existen problemas con los insumos, atrasos considerables en los planes, con textos pendientes de salir desde el 2015. Hay que mejorar la promoción, hacer encuestas sobre lo que a la gente le gusta leer. Un libro solo no sale adelante, se necesita trabajo integrado para recuperar el brillo, el esplendor".

 

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