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Para Portada Pie de foto El acto por el 26 de Julio en la Plaza de la Revolución tunera en 1997 fue una cita de muchas emocionesjpgEl acto por el 26 de Julio en la Plaza de la Revolución tunera en 1997 fue una cita de muchas emociones.

Las Tunas.- Como una presencia inmanente Fidel nos acompaña; entretejido en los recuerdos, las memorias, sentimientos y las interminables batallas de esta nación está el hombre que prometió jamás defraudar a su pueblo y lo cumplió.

Ese sentido de la lealtad que nos legó habremos de honrarlo en cada jornada; desde el 25 de noviembre del 2016 la sobrevida de Fidel depende de nosotros. "Habrá, entonces, que construirle monumentos en nuestras almas, en el actuar del día a día", nos decía, con todo acierto, en las fechas de su homenaje póstumo, el periodista espirituano Enrique Ojito.

Jiménez Espinosa supo muy bien lo que significa estar al lado de FideljpgJiménez Espinosa supo muy bien lo que significa estar al lado de Fidel.En Las Tunas, como en esta Isla que le añora desde el cabo de San Antonio hasta la punta de Maisí, su presencia arroja luz y está sembrada en el corazón de campesinos, obreros, científicos, deportistas… de la infancia… de los humildes. Vívidos, conserva Pedro Jiménez Espinosa sus encuentros con el Líder de la Revolución Cubana, "fueron varios", recuerda, y regresa a su primer intercambio con el estratega, tras la fundación de la Escuela Formadora de Trabajadores Sociales de Holguín.

"Al terminar el acto, él comienza a preguntarme cuántos televisores se habían vendido en Las Tunas por la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), la cifra yo la sabía. Cuántos se habían vendido por los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el número yo lo sabía, cómo había sido el proceso en los barrios… cuántos televisores soviéticos yo tenía… me lo sabía; pero la otra pregunta fue: '¿Y de esos, cuántos están rotos?'. Y ahí sí se me acabaron todas las respuestas. Te podrás imaginar…

"De lo que sí no tengo dudas hoy, es de que, si yo le hubiese respondido esa pregunta, él me hubiese consultado por la cantidad y el tipo de piezas que hacían falta para solucionar esa situación. Con esa anécdota es posible advertir hasta dónde iba él con los porqués en la búsqueda de la esencia de las cosas", sentencia quien fuera el máximo dirigente del Partido en la provincia entre los años 2001-2006 y voz autorizada del sector azucarero hasta la actualidad.

Para Jiménez Espinosa, Fidel es el más grande hombre por él conocido, un excelente e incansable conversador que, a propósito de cualquier tema, tenía mucho que decir y preguntar; un líder que nunca dejó abandonado a sus compañeros y que escogió hacer de su vida una defensa de los pobres de la tierra.

                                             DEL ESPACIO CÓSMICO, AL ESPACIO CUBA

Como salidas de un libro, son las anécdotas que atesora el periodista tunero, radicado en la capital cubana, Andrés Machado Conte, quien a lo largo de su trayectoria en varias oportunidades dialogó con el Comandante en Jefe. De esos episodios recuerda las conversaciones en una Feria del Libro en la que se habló acerca de la posibilidad de que el estadista cubano algún día escribiese sus memorias, de la epopeya del Granma y, algunos años después, un intercambio en el Instituto de Meteorología en el que recordaron los días aciagos del ciclón Flora… Como era habitual, un aspecto de la conversación llevaba hacia otro, hasta crearse un discurso memorable.

"Transcurría septiembre de 1998, recuerdo que conversamos acerca de su barba, porque Raúl Valdés Vivó me había dicho que Fidel se la había dejado a raíz de leerse un libro sobre Luis Carlos Prestes, el extraordinario guerrillero brasileño. Entonces yo le pregunto y me dice: 'No, chico, no, ¡fue por la falta de cuchilla!'. Y me comentó que Prestes no le 'había prestado' la barba".

Para este reportero de larga data resulta admirable el desenvolvimiento de Fidel ante la prensa, sus respuestas inmediatas y directas y su capacidad para sortear los ardides de los curiosos periodistas.

"Hablando de los ciclones le pregunté en qué aventura le gustaría estar en ese momento y me dijo: 'Bueno, tener la posibilidad de, en un vehículo espacial, darme una vueltecita por la luna. Hubiera deseado ir al espacio cósmico', me dijo eso; pero inmediatamente refirió que había que volver a la Tierra y estar en esta aventura revolucionaria que había costado tanta sangre. De muchos asuntos hablamos en ese encuentro y te digo que este en particular me marcó por su intensidad".

Machado Conte narra sus remembranzas y lo inolvidable que resultó cada instante junto al Guerrillero del Tiempo, como aquel en el que nació la idea de Universidad para Todos, que luego se materializaría, en octubre del 2000, en el primero de sus cursos, el de técnicas narrativas. En esa ocasión conversaron acerca de un poema escrito por Fidel cuando era alumno de los padres jesuitas y de la curiosa carta que le escribió al presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt, cuando era estudiante del Colegio de Dolores.

En la inauguración del Laminador 200T un día memorable para Las TunasjpgEn la inauguración del Laminador 200T, un día memorable para Las Tunas.

                          EL LAMINADOR 200T, LOS RECUERDOS DE UN OBRERO METALÚRGICO

Imposible sería listar el aporte del Laminador 200T, de la Empresa de Aceros Inoxidables (Acinox Las Tunas), a los esfuerzos para la construcción de viviendas y obras económicas y sociales de la provincia y la nación. En la inauguración de ese enclave, realizada en noviembre de 1988, por el mandatario cubano, estuvo Antonio Labrada Velázquez, ingeniero metalúrgico que nutrió la plantilla inicial de esa industria donde permanece hasta la actualidad.

"Fue un proyecto hermoso que posibilitó el desarrollo del territorio y que para más de 200 ingenieros significó una oportunidad especial. La planta, concebida para producir cabillas corrugadas y lisas ha sido imprescindible para apoyar innumerables obras.

"Recuerdo que, en esa cita, Fidel reiteró el apoyo del país a Las Tunas, y prometió convertirla en 'una verdadera tacita de oro'. A mis 61 años de edad, estoy en mi recta final de trabajo y me siento un hombre privilegiado; ser fundador y partícipe de tamaña obra me llena de orgullo", rememora este maestro de metalúrgicos que desde hace más de una década lleva las riendas del taller de laminación.

Es así, con una hermosura avasalladora y edificante, Fidel llega a través del testimonio de quienes lo tuvieron cerca. Cada relato nos deja la semblanza de un hombre que soñaba y fundaba, batallador incansable, incorregible en su fe y amor por la humanidad, con un sentido poco común de la futuridad y una fortaleza espiritual a prueba de adversidades. Como "grandezas y amanecidas" surge en el presente cada enseñanza de este cubano que, como bien dijese Alicia Alonso: "Si sintiera lo grande que es, lo mataría el peso".

Por esa causa, y a pesar de esa estatura gigantesca que palpamos en discursos y realizaciones, con la martiana certidumbre de que "toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz", desde el 4 de diciembre del 2016, sus cenizas descansan "en las entrañas de una piedra marmórea" en el cementerio Santa Ifigenia, de Santiago de Cuba.

Fidel es ejemplo, vela que de nuevo se despliega viento en popa, insuflada por los timoneles que sienten y construyen un mundo mejor. Fidel está.

 En el Cerro de CaisimúEn el Cerro de Caisimú.
POR SI HACE FALTA Fidel Hospital Guevara 17 6 806Fidel en el Hospital Guevara el 17 de junio de 1980.
Inauguración de la terminal de azúcar a granel el 20 de enero de 1978 1Inauguración de la terminal de azúcar a granel el 20 de enero de 1978.