centralcolombiaLas Tunas.- De cualquier ángulo que se miren los planes puede concluirse, de manera categórica, que esta zafra -en marcha desde el miércoles con la apertura de los cortes de caña en la zona sur de la provincia- deviene para los trabajadores del central Colombia su primer bautismo de fuego, luego de retornar el 16 de febrero del 2017 de una larga ausencia productiva, que se extendió por casi ocho años consecutivos.

Saltar de las 11 mil 900 toneladas producidas en la campaña anterior a las 36 mil 812 programadas para la actual, constituye una colosal meta, solo posible de materializar si sus directivos y obreros reviven aquellos calendarios de esplendor productivo, que dieron origen al sobrenombre: el pequeño reloj tunero.

Presionantes, de igual manera, resultan los compromisos de moler a un ritmo promedio del 70 por ciento durante los 124 días de operaciones previstos, conseguir un rendimiento industrial de 9,18 por ciento y resultados positivos en todos los parámetros que determinan la calidad del azúcar.

"Por supuesto que los objetivos son de envergadura, pero comparecemos con una industria mucho mejor preparada, con mayor experiencia entre los trabajadores y técnicos y, sobre todo, con la disposición colectiva de cumplir", destacó Ángel Villalobo Ramírez, director de la unidad empresarial de base central Colombia.

Tal empeño necesita de un consecuente respaldo del personal encargado de la recolección y transportación de la caña, incluyendo a los de la unidad empresarial de base de atención a productores (UEB) Amancio Rodríguez, quienes asumen la responsabilidad de enviar hacia el "Colombia" la totalidad de las 224 mil 500 toneladas estimadas para moler en esta contienda.

"Que pongan en el basculador las tres mil 220 toneladas de materia prima planificadas para cada jornada, que del resto nos encargamos nosotros", dijo Villalobo, al tiempo que resaltó el optimismo, el elevado sentido de pertenencia y el deseo de hacer una buena zafra que prevalece entre los hombres y las mujeres del ingenio que dirige y que en las próximas horas pondrá en marcha su planta moledora.

Así andan las cosas por el sur tunero, cuando el central Majibacoa comienza a despegar en la fabricación del dulce grano y el "Antonio Guiteras" da los últimos toques para comenzar las operaciones el 2 de diciembre, tal y como estaba previsto.

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