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En al menos cuatro ocasiones la población tunera ha tenido afectaciones de varios días en el servicio de agua, como consecuencia del daño a las tuberías por el vertimiento y quema de basura en distintos lugares de esta comarca. La más reciente ocurrió hace apenas una semana y todavía se trabaja en su solución definitiva

Las Tunas.- Personas inescrupulosas lanzan escombros en cualquier sitio y otras, no menos dañinas, queman esos desechos con alevosía. Ese es un dilema reiterado que, en más de una ocasión, ha dañado las tuberías del servicio hidráulico en esta ciudad.

Así lo destacó a la Radio el director de Mantenimiento de la Empresa Provincial de Acueducto, Alcides Naranjo Pérez. Dijo que la más reciente felonía afectó directamente al sistema de la presa Cayojo, una de las fuentes de abasto de esta comarca. 

“Se acumuló basura en el puente que está en la cañada del barrio conocido como La Guayaba y entonces le dieron candela. Eso originó que se fundieran la camisa y el tubo de polietileno del agua. Y trajo consigo una avería gigante en la que se trabajó el sábado pasado y bajo lluvia. No se pudieron terminar las labores, apenas quedó una solución temporal. 

“Ahora estamos creando las condiciones para cambiar aproximadamente 12 metros de tramos de tubos que están, como consecuencia del suceso, en mal estado. Y es ya la tercera vez que eso pasa en ese mismo sitio. Estamos haciendo un gran esfuerzo por solucionar el problema sin tener que hacer un paro del servicio a la población. Algo que afectaría además, de ser necesario, a quienes reciben el líquido desde la presa Rincón.

“Es importante que la población conozca que ambos sistemas están interconectados. Eso responde a la estrategia de dar servicio a más clientes ante el fallo de una presa. En esos casos ha sido una ventaja. Pero ahora, cuando hay que reparar, pues se afecta todo el mundo”.

Naranjo Pérez explicó que en estos momentos se alistan los recursos necesarios para comenzar los trabajos definitivos. Y están casi seguros de que no será necesario, esta vez parar el servicio del todo; algo que sí ha ocurrido en otros momentos con las molestias a la población y los marcados lastres económicos que estas situaciones traen consigo. 

El directivo recordó el año pasado en el vertedero que está en la zona aledaña al hospital pediátrico Mártires de Las Tunas cuando se dio un suceso similar que dejó sin agua a la ciudad por cuatro días. Insistió en que se incurre en dos violaciones; por un lado, echar basura donde no se debe y, por otro, generar un incendio donde tampoco está establecido.

“Estamos pensando en algunas estrategias como la de cubrir con mayor cantidad de tierra la conductora, para protegerla. Pero hay un tramo, que es el pasa por la zanja, que no está soterrada, ahí es más difícil, el resto sí. Además coordinar con los compañeros de inspección para que nos ayuden con el control. Pero nada será suficiente si la población no coopera”.