Imprimir
Visto: 8776

asel landyLas Tunas.- Siempre las buenas huellas persisten en el camino. Desde que corrió la triste noticia del secuestro de dos médicos cubanos en Kenia, por parte de grupos terroristas que operan en Somalia, el verde caimán se estremeció. A partir de entonces, el nombre del tunero Assel Herrera Correa tejió, más allá de su natal Delicias, sentimientos profundos de solidaridad para con él y su familia, porque al decir de todos es un hombre excelente, cordial y sencillo. Esta mezcla de amores, añoranzas y fe en el regreso a casa embarga a sus colegas.

La mañana despierta con los trajines propios de un hospital como el "Guevara". Entre el ir y venir de pacientes y médicos, la joven doctora Leticia Cruz Reyes, especialista en Medicina General Integral (MGI), hace un alto para recordar que dos años atrás lo conoció en el Consultorio 35, perteneciente al policlínico Gustavo Aldereguía Lima, en el Grupo Básico de Trabajo 3.

"Assel regresaba de cumplir su misión internacionalista en Brasil, y se incorporaba a trabajar. Cuando vi su rostro en la televisión me impacté mucho, no lo podía creer. Es un compañero nuestro, una persona amable, respetuosa; dedicado a su labor. A la semana, yo partí hacia Brasil.

"Nosotros vamos a cualquier país con el único objetivo de brindar nuestros servicios médicos a esos pueblos hermanos necesitados, sin importarnos su clase social. Pedimos su regreso y el del médico de Villa Clara. Que los hayan raptado es un acto injusto, inmerecido, y pudo pasarnos a cualesquiera de nosotros", reafirmó Leticia para luego enviarles un mensaje de apoyo a los familiares y volver a recordar con cariño y admiración a Assel.

No lejos de allí, la especialista en MGI María de los Ángeles Gutiérrez La O nos cuenta que ella estuvo en el curso de Inglés, en La Habana en abril del 2017, como parte de la preparación para la misión en Kenia y estudió con varios de los galenos que hoy integran la brigada cubana en esa tierra.

"Confiamos en que Assel regrese pronto a la Patria y a la provincia, donde todos sus compañeros lo recordamos con respeto y nos unimos a sus familiares y amigos en estos momentos difíciles. Pueden contar con nosotros, como cada nación que requiera de asistencia médica. Esa es la única razón, hacer vida donde acecha la muerte", dijo emocionada María de los Ángeles.

Mientras, nos mostraba el post que subió a su muro de Facebook aquel nostálgico 12 de abril, cuando los pacientes de la comunidad de Mandera dejaron de ser felices y este verde caimán se sacudió corazón adentro, con el secuestro de Assel y Landy Rodríguez Hernández. Las buenas huellas de ambos abrigan hoy la esperanza.