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Las Tunas.- En sus ojos está el brillo de los sueños. El mismo que traspasa la mirada y las fotos de los nuevos 828 doctores en Medicina y Tecnólogos de la Salud que, en esta provincia, recibieron sus títulos e ingresan a las filas de profesionales del Minsap.

Beatriz Amanda Guerrero Rivero es una de los 128 graduados que terminaron la carrera de Medicina con Título de Oro y estará entre los 137 que se formarán como especialistas en Medicina General Integral. Para esta alegre y estudiosa joven tunera “es lindo saber que estaré en la comunidad, en directo con esas personas que formarán parte de mi vida a partir de ahora y de las que seré responsable de su bienestar”.

A su alrededor, sus compañeros no esconden pasiones. Años intensos de estudio, guardias, investigaciones, rotaciones por las diversas disciplinas y, últimamente, el desafío impuesto por la Covid-19 y su declaración como pandemia. “Yo trabajé en el Cuerpo de Guardia -recuerda Beatriz Amanda- y fue una vivencia tensa y muy responsable. El diagnóstico correcto es clave para todo y aprendimos de verdad con los profesores. Estoy muy agradecida de todos”.

Sonríe entre la prisa de una graduación que marca precedentes y sale de los predios exclusivos de esta capital para llegar a los municipios, allí donde viven también muchos de los recién graduados y habrá actos de graduación por vez primera, hecho que para ellos y la familia significa el mayor orgullo, al compartir con más coterráneos y amigos.

Betty –como cariñosamente le llaman- se confunde en abrazos con sus compañeros de carrera. Hay humedad en los ojos de los padres. Ella siguió el camino de su papá, quien igual es médico. Otros muchos colegas le imitan al tomar los senderos profesionales de sus progenitores. Es la sana alegría del merecido triunfo y el compromiso de estrenar saberes robustos en las comunidades, hospitales, policlínicos, clínicas estomatológicas y tecnologías de Salud.

O como ese detalle altruista, vencedor, que alguien pide escriba en la agenda… "mire, se gradúan 30 médicos de 11 países. Es otro orgullo de nuestra Universidad”. En efecto, la “Zoilo Marinello” de Las Tunas se apuntala victoriosa. En cuestión de días, por los barrios de esta provincia andarán rostros jóvenes y ávidos de fortalecer la asistencia médica, y ese trayecto es noble porque tiende puentes sobre el tesoro humano que más vale y cuesta mantener: una vida saludable apenas se extienden las manos al mundo.

Beatriz Amanda tiene que seguir su calendario del momento más esperado de su provechosa juventud. Hay saludos efusivos que no esconden las mascarillas. La batalla no acaba contra la Covid-19. Para estas nuevas palomas de la Medicina cubana es un simple receso. Esta muchacha de mirada profunda, bonita, es mi arquetipo.

En ella y con ella va y está esa confianza en todos, los tuneros y los cubanos que por otros territorios llevan a casa su título como una flor, cosechada con amor y entrega. He ahí los frutos.

 

 

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