La concreción de ese esfuerzo está en las dos mil 100 hectáreas plantadas de maíz, con la mayor superficie en la Empresa Agropecuaria Integral del territorio y otras entidades del Ministerio de la Agricultura (Minag), reveló el ingeniero Luis Oro Torres, subdelegado agrícola del Minag en Las Tunas.
La producción local de ese grano contribuye a la alimentación animal y humana, al no tener que adquirir pienso en el mercado foráneo, cuando la nación afronta tensiones en la liquidez financiera para comprar recursos que perfectamente podemos lograr aquí.
Se estudia la posibilidad futura de exportar ajíes cosechados en las casas de cultivos, de alta calidad y aceptación en el exterior, con prometedores dividendos económicos. Eso en tanto recobra su preponderancia el envío de carbón vegetal hacia la arena internacional, tras un pequeño descenso a comienzo de año.
Otro rubro en que se incursiona de manera incipiente, pero con reales perspectivas es la soya para el desarrollo animal. De esa planta están en avance las primeras 12 hectáreas en zonas campesinas de Puerto Padre y "Jesús Menéndez", municipios pioneros en la cosecha del garbanzo que vuelve a ocupar espacio para su multiplicación y tratamiento en el establecimiento de Semillas de Las Tunas.
La miel de abejas, surtido de gran demanda que tuvo algunos tropiezos a inicios del calendario, se recupera al cierre de mayo, luego del castigo de la sequía a la floración costera. El néctar vuelve a tomar el ritmo acostumbrado, además de cumplir la entrega de sus derivados: cera, propóleos, medicamentos..., esbozó el ingeniero Waldo Torres Stoll, director de la Empresa Apícola en el Balcón de Oriente, entidad que, sin dudas, alcanzará un dulce segundo semestre para cerrar el 2018 en grande.






















Escriba su comentario
Post comentado como Invitado