El escultor puertopadrense, Álvarez Carralero, explicó que debido al deterioro de la pieza, los especialistas de la Comisión de Municipal de Patrimonio, optaron por una restauración total con empleo de la técnica de vaciado en piedra artificial, que le aportará mayor resistencia a la obra escultórica, devenida símbolo de la ciudad.
Fueron los masones los que emplazaron la figura maternal el 12 de mayo de 1945 frente a la Iglesia de Los Amigos Cuáqueros, entre las dos arterias principales de la Villa Azul.
La obra anterior había sufrido hechos vandálicos en varias ocasiones, por lo que no era procedente una nueva restauración.
Era conveniente una propuesta, que respetara los elementos esenciales de la maternidad con una mirada atemporal y universal a partir de la estética escultórica actual, precisó su creador Ángel Alberto Álvarez Carralero.
El historiador de la Ciudad Ernesto Carralero Bosch realizó un panorama en torno a la figura de la mujer y la madre desde las luchas por la independencia, hasta la emancipación de la mujer en la etapa revolucionaria.
Seguido a las palabras iniciales del historiador, la Dirección Municipal de Cultura entregó un reconocimiento al escultor y se procedió a develar la nueva obra. Un cerrado aplauso de pueblo confirmó la aceptación de la escultura que sin dudas es coherente con los valores estéticos de la contemporaneidad.
Este 8 de marzo retoma significado especial para el Busto a las Madres en la Villa Azul, cuyo símbolo se ubica nuevamente al centro de la ciudad desde su maternal mirada.




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