Muchos años transcurrieron y el fenómeno adoptó diferentes matices y formas. La explotación sexual de las mujeres, a través de la prostitución ajena, se convirtió en uno de los principales vicios de la República Neocolonial. No fue hasta 1959 con el triunfo revolucionario, que el naciente Gobierno tomó cartas en el asunto, reinsertando en la sociedad a miles de mujeres con el cierre de los burdeles, la atención a sus hijos y ofertas de trabajos y de estudio.
A pesar de los esfuerzos gubernamentales, la prostitución siguió siendo ejercida de manera aislada, a fin de obtener beneficios económicos. Si bien esa práctica no constituye por sí misma una manifestación de la trata, sí lo es el proceder que suele acompañarla: el proxenetismo.
Daysi Torres Álvarez, fiscal jefa del Departamento de Protección a la Familia y Asuntos Jurisdiccionales en la Fiscalía Provincial de Las Tunas, explica a 26 Digital que el Código Penal cubano vigente recoge la trata de personas y el proxenetismo como delitos. "Es una manera de esclavitud contemporánea y uno de los negocios más rentables en el mundo, después del tráfico de drogas y de armas".
El Protocolo de Palermo sobre el crimen transnacional organizado define el fenómeno como: "La captación, el transporte, el traslado o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción (...). Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados (...) o la extracción de órganos".
DELITO INVISIBILIZADO
Un grupo de mujeres terminan siendo explotadas sexualmente bajo falsas promesas de felicidad y oportunidades de un futuro sin dificultades financieras. Las consecuencias son lacerantes y salir no resulta nada sencillo.
En su investigación sobre el tema, la licenciada en Bibliotecología y Ciencias de la Información Damila Hechavarría Argudin expone que en estos tiempos las féminas tienen la posibilidad de casarse con un extranjero e irse del país, y quienes ejercen la prostitución cargan un alto riesgo de convertirse en víctimas de la trata.
Refiere la investigadora cubana que no existen datos oficiales de cuántas cubanas que salen al exterior por esta vía terminan siendo víctimas. Sin embargo, es un hecho que por el afán de avanzar económicamente pueden ser objeto de algún tipo de explotación bajo engaños, no solo de organizaciones delictivas, sino de los esposos.
Y destaca: "Los factores socioeconómicos que hoy subsisten en el país, la baja percepción de riesgo y la propia invisibilidad del delito ubican a estas mujeres como personas vulnerables a ser enroladas en la trata".
#NoALaTrataDePersonas? #CubaToleranciaCERO?
— Periódico26 (@26deLasTunas) 30 de octubre de 2019
Del #31oct al #2nov XIII Encuentro Iberoamericano de Género y Comunicación #Cuba
➡️https://t.co/rVSw2fMcKE
? @LaZucel @istvanojeda @idaniacubana @PSierraMaestra @SIxCUBA @Guajiritasoy @cubadebate@Granma_Digital @ACN_Cuba @Maril56 pic.twitter.com/tX4OVN081W
TOLERANCIA CERO
Tal forma de violencia de género posiciona en primer lugar al sexo femenino a nivel internacional y en la Mayor de las Antillas. "Aquí las cifras de procesos conocidos son ínfimas; no obstante, un solo ser humano dañado es motivo de preocupación para el Estado, que mantiene una política de tolerancia cero", afirma la fiscal jefa, Daysi Torres.
"En nuestro medio no constituye algo masivo ni un problema social. Es una incidencia mínima, en comparación con otras naciones donde los índices anuales son abismales. En la Isla no se manifiesta con explotación laboral, ni en la extracción o comercio de órganos, sino con fines sexuales, sobre todo, en la relación proxeneta-prostituta".
Con el propósito de prevenir, reprimir y sancionar esta violación, el país ratificó en el año 2013 el Protocolo de Palermo, que complementa la Convención contra la Delincuencia Organizada Trasnacional. También han sido confirmados otros instrumentos internacionales para brindar protección a los segmentos más endebles de la población.
"Por acuerdo del Consejo de Estado se aprobó un plan nacional para el período 2017-2020, como herramienta fundamental en la atención coordinada entre el Estado y la sociedad civil a fin de abordar este delito", explica.
La Fiscalía General desarrolla una estrategiade conjunto con la Federación de Mujeres Cubanas, el Ministerio del Interior y otros organismos. "Entre las acciones sobresalen el trabajo de protección y asistencia a las víctimas y actividades de comunicación sobre el tema en instituciones escolares y entidades públicas.
"Las personas pueden presentar denuncias ante la Fiscalía, en las casas de Orientación a la Mujer y la Familia y en las estaciones de la Policía", refiere Torres.
Desde la familia, que es la primera institución socializadora, deben inculcarse valores para evitar la vinculación con este flagelo. Es un quehacer multisectorial que exige la responsabilidad de la ciudadanía y la justa denuncia a quienes lucran con el cuerpo ajeno.
Existen otros caminos para alcanzar las metas, sin la necesidad de vulnerar la dignidad. Y no es, precisamente, una ropa cara, ni otros bienes materiales los que definen nuestra calidad humana, y mucho menos, aportan felicidad.






















Escriba su comentario
Post comentado como Invitado