Pasaron varios calendarios hasta que el éxito de una inseminación artificial en el centro de reproducción asistida (CRA) de esta ciudad hizo realidad sus sueños, y hoy lleva en su vientre el fruto del amor.
"Nunca perdí las esperanzas, confiesa. Cuando nos dijeron que la técnica había funcionado y que seríamos padres, fue una alegría inexplicable; hasta lloramos de la emoción. La familia me cuida como el mejor de los tesoros y la atención del personal de salud es excelente".
Muchas familias de este territorio agradecen la apertura del CRA desde el 2015. A esta instalación acuden los pacientes remitidos desde las consultas de infertilidad municipales, como parte de un programa diseñado a nivel nacional con múltiples alternativas para determinar las causas del problema reproductivo y la posible solución.
Guillermo Belarmino Rodríguez, especialista en ginecología explica, que una pareja se considera infértil ante la incapacidad de lograr un embarazo después de un año y medio o más de relaciones sexuales ininterrumpidas sin protección. Después de confirmarse tal condición por el equipo básico de salud, los pacientes se envían a los centros municipales, en los que se deben resolver más del 95 por ciento de los casos.
"Allí, un equipo multidisciplinario determina –mediante diferentes investigaciones- el diagnóstico definitivo en un período de tres a seis meses. Si a ese nivel no se puede resolver la dificultad, la pareja es enviada al CRA en la provincia".
HIJOS DEL AMOR
"Desde hace tres años mi esposo y yo deseábamos un fruto de nuestro amor. Aunque tengo una niña del primer matrimonio no conseguía salir embarazada y tuve que solicitar ayuda profesional. Aconsejo a las mujeres no desesperarse ni desistir aun cuando no reciban la respuesta deseada en los primeros intentos. Con perseverancia y dedicación se logra el objetivo, yo soy un ejemplo de eso y espero la llegada de mi pequeño", afirma Yamilka Estrada Pérez.
Actualmente en el CRA se atienden unas 300 parejas. Psicólogos, ginecobstetras, licenciados en laboratorio clínico, urólogos, endocrinólogos y otros expertos los ayuda y acompaña en este proceso, que no pocas veces genera frustración y estrés.
La psicóloga Haydée Baldoquín Maura dice que se debe mantener una estabilidad emocional para obtener un feliz resultado. "A los pacientes se les realiza una evaluación psicológica a través de las terapias cognitivas conductuales y otras terapias de sexualidad. Las disfunciones sexuales y la imposibilidad de lograr el embarazo son motivos de estrés y estados de ansiedad que tratamos de modificarlos".
El centro cuenta con laboratorios de espermas, hormonas y el equipamiento necesario para hacer diferentes pruebas, las ultrasonografías, tratamientos quirúrgicos, inseminación artificial y otros procederes.
Tanto el hombre como la mujer pueden ser infértiles, contrario a los tabúes existentes en la sociedad. En nuestra provincia es frecuente que el sexo masculino presente trastornos testiculares, varicocele que requiere intervención quirúrgica. Se conoce que a nivel mundial la producción y calidad del semen ha disminuido por el consumo de sustancias tóxicas como el alcohol y el tabaco.
En las mujeres influyen las alteraciones endocrinas, genéticas e inmunológicas, factores uterinos, trastornos ovulatorios u otros que en muchos casos están relacionados con infecciones de trasmisión sexual como la gonorrea y la clamidia.
El doctor Belarmino señala que muchas féminas, por diferentes razones, postergan la maternidad, y a medida que aumenta la edad disminuye el potencial reproductivo. "Las mayores de 38 años ya son tributarias de una ovodonación mediante dos variantes: la familiar y la altruista, esta última es un poco más compleja porque requiere de la aprobación de mujeres que tras realizarse la fecundación in vitro deseen donar sus ovocitos. Además se busca la similitud fenotípica de la donante y la receptora.
A esos casos –al igual que quienes después de aplicados los exámenes y procedimientos no encuentran la solución en nuestra localidad- son enviados a los centros territoriales de alta tecnología ubicados en Holguín, Cienfuegos y La Habana.
TRAS EL SUEÑO
La reducción de la natalidad constituye un problema de salud en el país, y Las Tunas es una de las más implicadas en esta situación. La doctora Osmara López Borrero, jefa del Programa Materno Infantil en Las Tunas manifiesta que incrementar el número de nacimientos es una de las principales estrategias y una garantía de futuro.
"Desde la atención primaria se realiza la dispensarización de las parejas infértiles y se adoptan las medidas para lograr estabilidad y funcionalidad de las consultas municipales con la realización de la mayor cantidad de estudios. Igualmente se trabaja para modificar los factores de riesgo de la infertilidad".
Muy necesario son los diagnósticos y consejerías en el consultorio y en el policlínico para resolver muchos elementos relacionados con la prevención. Entre ellos el estrés, sus circunstancias, tratamiento de las infecciones, salud sexual y reproductiva de hombres y mujeres, importancia de la profilaxis, el coito programado, estimulación de la ovulación
Todo esfuerzo es poco si se trata de ayudar a dos personas que ansían el más grandioso de los tesoros: un hijo. Y para quienes tienen la posibilidad directa de acompañarlos en ese proceso, el gozo es aún superior, tal y como refiere el doctor Belarmino: "Siempre he tenido la visión que cuando logro un embarazo es como un arquitecto que construye un edificio desde la cimentación. Ver a una madre con su niño en brazos y saberse responsable de esa alegría es la mayor satisfacción que puede tener un médico".
Yamilka, una de las jóvenes que compartió su experiencia, asegura que no perderá la oportunidad tras el nacimiento de su hijo de perpetuar con el lente de una cámara la imagen del equipo de profesionales que devolvió sus esperanzas e hizo realidad el anhelo de ser madre por segunda vez.






















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