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Martes, 05 Septiembre 2017 05:29

La Federal: Presencia eterna del Che en Las Tunas

Escrito por Graciela Guerrero Garay
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Las Tunas.- El reloj marca las 4:45 de la madrugada. La columna Ciro Redondo, comandada por el Che, protagonizaba aquel 9 de septiembre de 1958 la invasión de Oriente a Occidente.

Estaba a unos 150 kilómetros del portón de la finca el chalé del latifundista Remigio Fernández Blanco, sitio custodiado por la Guardia Rural. La tropa rebelde cae en una emboscada y esta acción pasa a la historia como el primer combate del Guerrillero Heroico en el llano.260px-Combate de la federal

La vanguardia de revolucionarios se detiene y los soldados de la tiranía de Fulgencio Batista, al ver las luces del “pisicorre” que conducía Ramiro Valdés, hacen la contraseña establecida desde el jeep donde se hallan. Por esas coincidencias del destino, el comandante Valdés responde correctamente al apagar y encender tres veces los focos. Avanzan algunos metros, pero el tiroteo es inevitable.

En medio de la neblina del monte, una voz, desde la vaquería, da el alto y pregunta: “¿Quién va?". Del grupo de los barbudos sale otra y dice: “¡El 26 de Julio!”. En las cercanías del latifundio comienza el combate.

Al enterarse el Che, se dirige al lugar y ordena una emboscada en el camino hacia el central Elia. El enemigo se parapeta en la villa, pues tiene visibilidad y puede dominar la dirección principal del ataque rebelde. Los primeros revolucionarios en caer fueron Marcos Borrego Fonseca y Dalcio Gutiérrez Acosta, entre varios heridos.

Enrique Acevedo propone organizar un grupo, junto a Ángel Fría y Roberto Rodríguez, El Vaquerito, para neutralizar a los casquitos. El Che autoriza. En la segunda planta de la quinta son recibidos por las balas. Acevedo es herido en los dos brazos, Ángel se fractura una pierna al tirarse al primer piso, y El Vaquerito combate con el frenesí de la Sierra Maestra. Llegan refuerzos, muere el cabo Medina y los soldados se rinden.

Mientras, en la emboscada montada en la vía hacia el central, el agotamiento vence a los rebeldes y los batistianos se acercan y piden la rendición. Comienza el fuego y en el batey de Asturias hieren a Dalcio, quien muere horas más tarde. En este lugar, luego de la contienda, se topan Camilo y Che.

Nunca más La Federal fue la meca del poder de la familia Fernández Blanco. Sus mil caballerías de tierra se entregaron gratuitamente a los campesinos, después del triunfo definitivo de la Revolución. El chalé devino posta médica y la comunidad de Tana, en el sureño municipio de Colombia, se transformó para siempre a partir de esta acción de la Columna 8 dirigida por el Che.

Este septiembre, cuando recordamos también los 50 años de la muerte de Guevara en Bolivia, la Sala de Historia que allí muestra cartas de Fidel Castro al Che, mapas de operaciones militares, fotos y evidencias de los hechos, son la artillería del presente, junto a las obras sociales que mejoran la vida de los lugareños.

El primer combate del guerrillero de América en la geografía tunera es  ímpetu para los rostros nuevos que hoy tienen escuela, electricidad, sala de video, consultorio médico, una empresa de camaronicultura y los servicios imprescindibles para encontrar en la madrugada la razón de andar alegres y amar el halo de historia que les cambió el terruño.

Las tarjas que recuerdan el combate y sus mártires renacen cada año, porque el fuego de los sueños está vivo. Desde entonces, La Federal es simplemente Tana, una comunidad de paz y gente buena.

Visto 3983 veces Modificado por última vez en Martes, 05 Septiembre 2017 09:13

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