Cuando se eclipsa la vida
Desde hace un par de meses Jonathan se ha vuelto algo así como una sombra extraña que prefiere los rincones. Está como hundido por un peso incierto que va lastrando su vitalidad, la fuerza de sus 15 años. Laura ya no está y de golpe se llevó los sabores, los colores, las ganas de sonreír y mirarse al espejo. Es una sensación profunda y arrasadora que lo tiene como vegetando, atrapado en un cuerpo inerte.



















