Las Tunas.- El abrupto chirrido de las gomas y el fuerte "plaf" que sobrevino detuvieron, por minutos, los pasos de quienes transitaban por la avenida Primero de Enero. En los balcones de los edificios muchos rostros curiosos y asustados miraban a la calle. Mientras, una voz de mujer, alarmada, llamaba con exigentes gritos a su hijo.

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