No hay lisonjas ni piropos que alcancen tu estatura, más cuando el viento es fuerte y sopla en contra. No hay oficio que no encuentre tu medida ni quiebre tu voluntad. Acero y miel. Ejemplo, constancia, sacrificio y triunfo.
Vientre fértil. Diosa incansable, desde el hogar hasta esos rincones donde la pólvora es pánico y dolor. Tú la esperanza y el soldado. El mundo este viernes danza por ti, para decir NO a viejos estereotipos vanidosos y egoístas, pero el sentido de los días va en tus pasos.
No es un problema geográfico, eres dadora en cualquier parte. Paloma. Empuje. Rectitud. Ternura. Toda mujer, espacio infinito de amor y soles eternos. ¡Felicidades, tuneras!... que es decir, cubanas y hermanas de este planeta azul que iluminas con el fuego de tus sueños y sostienes con la flor de la virtud.


Escriba su comentario
Post comentado como Invitado