Lunes, 08 Abril 2019 07:12

Más allá de la pose atrevida

Escrito por Yuset Puig Pupo
Esta foto salió en la revista "Vogue Francia" en el 2011. Causó mucha polémica. Esta foto salió en la revista "Vogue Francia" en el 2011. Causó mucha polémica.

Las Tunas.- Echa hacia un lado el pelo negrísimo. Realza los labios con un rojo intenso, adopta la pose y coloca el teléfono arriba, desde el ángulo perfecto para mostrar el cuerpo y exagerar un poquito las curvas. Entonces saca la lengua y ya está. La foto queda perfecta para subirla a las redes sociales y quizás gastarse una frasecita también.

erotizacion-infantil-700x466Ali no es una top model ni pertenece al mundo del espectáculo. Solo es una adolescente que juega a parecerse a su tipo preferido de mujer. No sale demasiado a las fiestas de adultos, pero la moda entre sus compañeras de la Secundaria es crearse cuentas en Facebook y colgar muchos selfies en posiciones sensuales, tirar besitos, mostrar la lengua y morderse algún dedo como la moderna femme fatale.

La muchacha provocadora de la foto es un producto de estos tiempos. No cabe de ningún modo en la jovencita que de seguro ni siquiera entiende qué códigos promueven las actitudes que ella imita. Y es que no le alcanza la madurez para decidir qué mujer quiere ser, y sobre todo, que no hay razón para promocionarse, exhibirse o apostarse en las redes sociales.

Ali no es la única cuya foto de perfil sale bastante de lo que socialmente hemos asumido como correcto, hasta la fecha, en las adolescentes o incluso, en el universo femenino. Hay muchas con el mismo hobby. Y como son casi niñas, la mayoría de los familiares lo ven como algo inofensivo. ¿Qué puede tener de malo una foto atrevida? Pero, lamentablemente las implicaciones de copiar patrones no se limitan a adulterar solo el reflejo que deja la cámara.

En busca de la opinión de una experta, 26 Digital dialogó con Elia Marina Brito Hidalgo, funcionaria del componente educativo del Programa Materno Infantil en la provincia, máster en Psicología, Sexóloga Clínica y con vasta experiencia en terapias infantiles y juveniles.

La especialista compartió su preocupación sobre esta tendencia que no es muy nueva y cuyas repercusiones han llevado a varias familias con diversos conflictos a sus consultas.

"Nuestra preocupación está en las disposiciones que tienen algunas muchachas de erotizar demasiado, no solo desde las poses a la hora de las fotos, sino en sus actitudes y conductas en las relaciones interpersonales, dentro del grupo de coetáneos, en el espacio familiar y dentro de las propias instituciones escolares -asegura Elia Marina.

"Estas cuestiones no aparecieron con el uso de Facebook. Este es un fenómeno que ya sucedía. Las redes sociales vinieron a enfatizar, pero esto venía trascendiendo en las adolescentes y niñas, no solo en las púberes, sino en edades más tempranas, 4 o 5 años.Elia Marina Brito

"La familia ha tenido una influencia significativa en este fenómeno. Hay una brecha demasiado grande entre la educación integral de la sexualidad y la manera en que las influencias externas están ganando terreno en las conductas de nuestros hijos. No hay un acompañamiento, no hay una acción educativa. A veces es todo lo contrario, la familia insta hacia las poses eróticas en las niñas y lo ven como un logro, como algo para aplaudir.

"Y estamos viendo cómo estas pequeñas reproducen los códigos que observan en las redes sociales, en la televisión, en un videoclip, en una serie, en las fotos de las vecinas. La influencia llega desde muchas partes. Y la trascendencia es justamente lo que nos preocupa.

"Si bien estamos diciendo que es necesaria la educación integral de la sexualidad desde edades tempranas, es para enseñar las características de cada etapa, no para quemarlas.
"No se está teniendo en cuenta la trascendencia de estos comportamientos para la vida, en la formación de la personalidad, las relaciones, el erotismo, los vínculos afectivos, la expresión corporal y la imagen, cuestiones tan significativas en la sexualidad y en la convicción personal de cómo cada cual asume su vida y los valores que quiere reproducir. ¿Dónde queda la percepción de ellas para decidir qué es bueno o malo, cómo afecta la moral, la dignidad?

"Desde el espacio familiar se han dejado de transmitir cuestiones importantes en la formación de valores. Ahora hay una moda de los miniquince y hay que ver cuáles son las poses que debe adoptar una niña, qué es bonito en esa etapa.

"Toda esta carga de erotismo acumulado tiene, incluso, que ver con la disminución de la edad de iniciación sexual. Y es que la familia les ha celebrado desde la cotidianidad a las pequeñas que deben usar shorts muy cortos, sacar la lengua, tirar besos, entonces hay un aumento del interés sexual en la vida de las niñas. Aunque los padres no se den cuenta de esto.

"Hoy podemos decir que existe una exacerbación en los jóvenes del deseo sexual. Y muchas adolescentes de Secundaria Básica ya hablan de iniciación sexual. Quieren saber, y el conocimiento no es malo porque ayuda a establecer patrones para tomar decisiones y no dejarse influenciar, pero hay que decir que existe en estos jóvenes una necesidad de curiosear y sobre todo, de tener experiencias".

No se trata de pecar de moralista, ni de generalizar las implicaciones que tiene este fenómeno en las muchachas. Una pose atrevida solo es una pose atrevida, pero vale la pena mirar un poco más y acompañar el proceso de crecimiento de los hijos.

Los estudios arrojan verdades sorprendentes. Las niñas que se hacen mujeres "mal educadas", quedan disminuidas desde su propia percepción. La necesidad de exacerbar la erotización y demostrarlo en todos los contextos tiene implicaciones en la personalidad. Crea baja autoestima e incluso, contradictoriamente, tiene consecuencias desfavorables en la respuesta social femenina.erotizacion-hijas-700x551

Hay que hablar con las niñas desde las primeras etapas. Ahora existen otros aprendizajes que están influyendo en ellas. A cada etapa le corresponde un disfrute, en eso hay que educar a las niñas para que no tengan necesidad de imitar actitudes que no son propias de su edad.

Detrás de los selfis de Ali y otras tantas, solo hay un gran vacío, dudas y curiosidad, una suerte de ceguera que les impide descubrir que la muchacha sexy del otro lado de la cámara está bien para las fotos, pero tal vez no es la mujer que ella quiere ser en realidad. Hay cuestiones mucho más importantes que aprender a las puertas de la juventud.

Visto 1608 veces Modificado por última vez en Martes, 09 Abril 2019 10:49

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