Lunes, 24 Junio 2019 06:01

Un hogar para la décima

Escrito por Juan Morales Agüero

Las Tunas.- Fue en la Feria Internacional Cubadisco 2012 cuando se conoció la noticia: "Declaran al repentismo Patrimonio Cultural Inmaterial de Cuba". Una disposición muy justa, pues esa tradición oral, con más de tres siglos de arraigo, tiene como actora a la décima -también llamada espinela-, una estrofa de casta ibérica aplatanada en Cuba.

Su rápida transculturación favoreció que calara hondo en la preferencia campesina. Bastó que el guajiro la oyera por primera vez en los programas radiales, en voz de los poetas y repentistas de la época, para que le arrimara un taburete de bienvenida. Tanto le gustó que la convirtió en su compañera de labores mientras surcaba la tierra.
                                                  JORNADA ENTRE LAUDES
Los tuneros enaltecen cada año a esta "viajera peninsular" con la celebración de la Jornada Cucalambeana, el evento de cultura popular tradicional más antiguo del país. Sus actividades tienen como anfitrión a El Cornito, el paradisíaco segmento campestre de cañas de bambúes donde nació el más grande poeta bucólico cubano del siglo XIX: Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, El Cucalambé.
Un rapsoda y un festejo tan trascendentes merecían una institución especializada a la altura de su connotación. Así, por sugerencia de Jesús Orta Ruiz (el Indio Naborí) y Pepe Ramírez (otrora alto dirigente de la ANAP), debutó en el panorama poético territorial la casa iberoamericana de la décima Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, encargada de promover, organizar y desarrollar proyectos relacionados con la cultura campesina.
"Nuestra institución se fundó el 20 de diciembre de 1993 y es la única de su tipo en Cuba -dice Ramón Batista, su director-. Defiende los valores de nuestra cultura popular y rescatar las esencias identitarias contenidas en los 10 versos octosílabos de la estrofa nacional. El liderazgo de su perfil se evidencia en la promoción del legado poético de El Cucalambé y en su voluntad de fortalecer la presencia de la cultura campesina".
                        CONCURSOS, COLOQUIOS Y REPENTISMO
casa-iberoamericanaCasa Iberoamericana de la Décima.Cada año, la Casa convoca y desarrolla un sistema de concursos vinculado con la décima y sus diferentes modalidades. Entre ellos figuran el Concurso Cucalambé de Décima Escrita, el Nacional de Improvisación Justo Vega, el de Glosa Canto Alrededor del Punto y el de Humorismo en Décimas, que suele tener carácter iberoamericano.
-El aporte más importante de la Cucalambeana es el Coloquio Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado, un certamen teórico devenido su complemento. A su llamado acuden investigadores de diversos países para intercambiar ideas sobre nuestras culturas y tradiciones. Gran parte del marketing nacional e internacional del evento se realiza a través de los mecanismos de promoción de la Casa dentro y fuera de Cuba-, dice Leticia Fernández Sánchez, una de las especialistas de la institución.
Pero la Casa Iberoamericana de la Décima no solamente se activa en época de jornadas cucalambeanas. Un rasgo que la distingue durante todo el año es su persistencia en articular una programación capaz de satisfacer las expectativas culturales de la población de la ciudad y de sus visitantes ocasionales. Para conseguirlo, su directiva desarrolla numerosas actividades caracterizadoras.
"El Café Converso es una peña fundada en 1994 -agrega Batista-. Se concibió como un espacio para que los poetas leyeran en público sus propias décimas. La Casa también promociona a los trovadores, potencia a los jóvenes talentos de los talleres literarios y acoge presentaciones de libros. Los repentistas hallan ahí un ideal caldo de cultivo para la décima cantada en tonadas, punto cubano, controversias y pies forzados".
Uno de los proyectos más interesantes de la Casa es la peña infantil Pepito Mayedo, que socializa desde hace más de 15 años talleres de repentismo entre la gente menuda. La iniciativa, que cuenta entre sus fundadores al poeta Emiliano Sardiñas, propició la aparición del movimiento de niños y niñas tonadistas, génesis de la compañía artística La Monedita del Alma, dirigida por el recordado promotor Juan Manuel Herrera.
"En sus inicios, ese colectivo infantil incursionó en la narración oral popular -acota Batista-. Luego incorporó a su repertorio el baile, el repentismo y las artes plásticas de corte campesino. Varios de sus miembros asistieron a la Jornada Iberoamericana de Niños y Jóvenes Poetas, Troveros y Veladores, auspiciada por la Casa Iberoamericana y el Museo de Sierra Gorda, en México".
Uno de los proyectos más exitosos y fructíferos de la institución tunera es Ortodecimarte. Está basado en un libro elaborado para la docencia por el profesor y promotor Guillermo Castillo. Su consecuente aplicación hace posible enseñar a los estudiantes de la Enseñanza Primaria 40 reglas ortográficas mediante el empleo de la décima, tanto en su modalidad cantada como en la escrita.
El proyecto tuvo tan buena acogida y repercusión a escala nacional que el grupo Guijarro decidió patrocinarlo. Finalmente, fue producido por la disquera Bis Music en un álbum que incluyó el propio libro, el fonograma y un vídeo con los niños seleccionados cantando las décimas con alusiones ortográficas. El álbum fue todavía más lejos y se agenció el Primer Premio en la Feria Internacional Cubadisco 2015 en la categoría de Mejor Audiovisual Didáctico. Está disponible para su uso en numerosas escuelas.
                                     INVESTIGAR SIN IMPROVISACIONES
Un perfil que distingue a la Casa Iberoamericana de la Décima es el de la investigación. Su Centro de Información y Documentación cuenta con un amplio y actualizado fondo de literatura especializada sobre la décima como estrofa nacional. En sus anaqueles aguardan por los investigadores millares de fotografías y abundante material documental y audiovisual, como revistas, libros, tesis, casetes y discos.
Para los aficionados al folclor campesino, la institución puede coordinar eventualmente talleres de laúd, tres y guitarra a través del Centro de Superación para la Cultura. Asimismo, sus especialistas apoyan festivales con artistas y autores invitados, así como actividades en cooperativas y asentamientos próximos.
Durante sus más de dos décadas de incesante labor, la Casa Iberoamericana de la Décima tunera ha obtenido significativos resultados en materia de formación profesional. En efecto, gracias a sus programas y eventos se han calificado en diferentes áreas numerosos especialistas que hoy descuellan en el verso, el canto y la investigación teórica en otras provincias del país.
Tales conquistas se hacen tangibles porque, junto con la Jornada Cucalambeana, la Casa mantiene viva la décima como esencia de la cultura y la identidad cubanas. A ese propósito favorecieron figuras de la talla de la doctora María Teresa Linares, Jesús Orta Ruiz (el Indio Naborí), Adolfo Martí, Salvador Bueno y Virgilio López Lemus. Y artistas tan populares como El Jilguero de Cienfuegos, Martica Morejón, Tomasita Quiala, Coralia y Ramón, Justo Vega y Adolfo Alfonso, Raudelinda Lima y Celina González.
                                               EL PIE FORZADO DE LA CASA
Las autoridades culturales cubanas alistan un dossier para enviar a la Unesco con la petición de que se declare a la décima Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Mientras ese deseo se concreta, la Casa Iberoamericana que la salvaguarda prosigue su liderazgo en defensa de los valores de la estrofa nacional. Porque la décima es eso: raíz del pueblo y alma abierta de cubanía.

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