En los meses de julio-agosto de 1962, la CIA reactiva sus dispositivos subversivos en función del plan de levantamiento general, fijado para octubre de ese año, según cronograma aprobado en el Programa Mangosta por el presidente de los Estados Unidos.
La organización contrarrevolucionaria Frente Anticomunista de Liberación (FAL). Era la encargada de llevar a cabo estos planes y por indicaciones de la CIA, otras organizaciones como Unidad Revolucionaria, Rescate, Segundo Frente y M-30-11, apoyarían las acciones.
Un día antes de la fecha del levantamiento los Órganos de la Seguridad del Estado, que habían logrado penetrar esta actividad, procedieron a la detención de la dirigencia del FAL y elementos complotados en esta acción.
La liquidación del FAL constituyó un serio revés para los planes de la CIA; en todo el país continuó el enfrentamiento y desmantelamiento de las organizaciones contrarrevolucionarias y las bandas de alzados.
En marzo de 1963 otro grupo de cabecillas, esta vez de Resistencia Cívica Anticomunista (RCA), vinculada con el Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR) pretendían ejecutar un nuevo levantamiento, coordinados con acciones de autoprovocación en la Base Naval de Guantánamo, sus principales opositores fueron detenidos, el armamento ocupado y frustrado el plan de atentado que se proyectó realizar contra el Comandante en Jefe, el 13 de marzo de 1963.
En este período la contrarrevolución y la CIA sufrieron múltiples golpes, viendo frustrados uno tras otros sus planes subversivos, propiciando que muchos agentes a sueldo del imperialismo no soportaran la presión popular y el enfrentamiento a sus estructuras, llevándose a cabo exfiltraciones y salidas ilegales del país.
En este contexto un joven de solo 25 años, procedente de Las Tunas, se convirtió en todo un veterano en el enfrentamiento a infiltraciones, exfiltraciones e intentos de secuestros de embarcaciones cubanas, desde su puesto como jefe del puerto de La Coloma en el sur de la provincia de Pinar del Río, fundador de las Tropas Guardafronteras, y jefe de la unidad de Puerto Esperanza.
Juan Rodríguez Leyva, participó en la lucha insurreccional en Las Tunas, incorporado a células clandestinas que aportaron un respaldo eficaz a la Guerra de Guerrillas tanto en el llano como en la montaña, al triunfo revolucionario se incorporó a las FAR y posteriormente a la Policía.
El 24 de agosto de 1963, a través del trabajo conjunto con el Departamento de Seguridad del Estado se establece un operativo para impedir una exfiltración de elementos contrarrevolucionarios por la Coloma.
Durante las acciones de enfrentamiento a los elementos al servicio del imperialismo se establece uno armado, en el que Juan Rodríguez Leyva resulta gravemente herido.
Pese a los esfuerzos que realizan sus compañeros, Juan muere en los momentos en que era trasladado para un centro hospitalario para recibir asistencia médica.
Su abnegada y heroica actitud, su entrega total a la causa revolucionaria y su amor infinito por la actividad que desplegaba, lo convierten en digno representante de nuestro pueblo y vivo ejemplo que deben seguir las futuras generaciones de combatientes encargados de defender la soberanía de nuestro país y la integridad de las fronteras de nuestra Patria.
Jueves, 19 Septiembre 2019 07:05
Juan Rodríguez Leyva: defendiendo las fronteras de la Patria
Escrito por Osvaldo Morfa LimaLas Tunas.- Tras la derrota en Playa Girón y el desenlace de la crisis de los misiles, el Gobierno de los Estados Unidos puso en marcha el plan subversivo más ambicioso de la historia de los servicios de inteligencia de ese país, La Operación Mangosta.
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De Las Tunas
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