Esta patología -definida como la elevación de las cifras de presión arterial por encima de los valores conocidos como normales, independientemente de la edad- afecta a las personas no solo por sus efectos propios, sino por constituir el mayor peligro de la aparición de otras afecciones.
Las estadísticas muestran más de 200 afectados en las edades entre cinco y 18 años. Quienes habitan en los municipios de Amancio, Manatí, Las Tunas y Jesús Menéndez presentan mayor riesgo de morir por la hipertensión arterial. Durante el primer trimestre de este año se registró una tasa de mortalidad de 46.7 por cien mil habitantes.
Muchos pacientes llegan a los centros de salud por violaciones de tratamientos o la suspensión de los fármacos estabilizadores. Ello indica la necesidad de cumplir estrictamente con las prescripciones médicas.
A pesar del avance de las ciencias farmacológicas en la obtención de drogas hipotensoras eficaces, la mejor opción es prevenirla. Los especialistas recomiendan mantener un peso corporal adecuado, restringir de sal en los alimentos, consumir una dieta rica en elementos como el calcio y el potasio, reducir la ingestión de grasas saturadas, eliminar del hábito de fumar y el alcohol así como monitorear con frecuencia la presión arterial y conocer las cifras que marca en nuestro cuerpo.
Los ejercicios físicos son esenciales, pues ayudan a bajar de peso, queman grasas, reducen el nivel de colesterol y el estrés, mejoran la circulación y por ende, disminuyen la tensión arterial. El sedentarismo incrementa el riesgo de padecer presión arterial elevada entre un 20 y un 50 por ciento. Una vida con estilos saludables es la mejor arma para prevenir esta enfermedad que afecta a un gran número de personas.
- No comments found


Escriba su comentario
Post comentado como Invitado