El cansancio es extremo. El motor de la vida va perdiendo las fuerzas. Asusta incluso el hecho de quedarse dormido por la posibilidad de no volver a despertar. El hambre se borra, como el resto de los apetitos. Y ya no hay tiempo para hablar en futuro, la existencia es cosa de días, minutos, o segundos.
Estos pasajes se sufren al borde de la muerte. Y por más electrizantes que se antojen la realidad es mucho más dura ante el padecimiento del cáncer de pulmón, enfermedad con los pronósticos menos alentadores para los hombres y las mujeres en todo el mundo.
El mero hecho de llevarse un cigarrillo a los labios es la principal causa de este padecer. Desde pequeños aprendemos que hay más de 60 diversas toxinas en el humo del tabaco que actúan como agentes carcinógenos, hay propagandas al respecto en los envoltorios de las cajas del producto y aun así, cada vez es más común intoxicarse en cualquier lugar por la irresponsabilidad de un fumador.
En Cuba, el 24 por ciento de los mayores de 15 años (aproximadamente unos 2.2 millones de personas) son fumadores activos, mientras más de la mitad de la población por ende, se encuentra expuesta a los riesgos del cigarro en su hogar, en el trabajo o lugares públicos.
El 31 de Mayo, es el Día Mundial contra el Tabaquismo, con el fin de poner de relieve los problemas para la salud asociados con este hábito y abogar por políticas eficaces para reducir su consumo.
En esta ocasión el debate se centrará en cómo la industria tabacalera compromete el desarrollo sostenible de todos los países.
Muy a pesar de las buenas intenciones de políticas y leyes la decisión sigue estando en la objetividad de cada persona, en el hecho de despertar un buen día y dejar a un lado los ceniceros, en legarles a nuestros hijos un mundo más limpio, más sano, con menos conductas irresponsables para imitar.
El humo de segunda mano es especialmente agresivo para los más pequeños de la casa, pues está compuesto en gran parte por el humo residual del cigarrillo (a diferencia del inhalado por el fumador no se filtra antes de pasar a los pulmones), las sustancias como el monóxido de carbono o el alquitrán que penetran con mayor facilidad en las vías respiratorias de los niños, aún en pleno proceso de desarrollo, afectando gravemente al crecimiento y la formación de las células.
La sensualidad del cigarrillo en la mano femenina, la pose de mujer fatal, y la masculinidad del humo exhalado de a poco, no son más que falacias que habitan en el imaginario popular. En la medida que desmontemos este discurso seremos capaces de asimilar que nada es más atractivo que poseer y brindar un ambiente saludable.
Como el resto de las adicciones es posible dejar de fumar. Basta con la firmeza de proponérselo. Se trata también de responsabilidad ante la vida. El compuesto gaseoso que nos llega de forma ilimitada a los pulmones no es privativo de nadie. Está en juego la existencia ajena. Hay sueños, metas, ilusiones, tan efímeras como el aire, que pueden desvanecerse por el efecto nocivo del humo de un cigarro cualquiera.
Miércoles, 24 Mayo 2017 16:09
Por el aire de todos
Escrito por Yuset Puig PupoEl aire que llega al cuerpo se vuelve cada vez más escaso. Y duele respirar, como si en el centro del pecho se hiciera un hueco que demanda espacio... una vorágine con el efecto devastador de expulsar sangre después de un acceso de tos.
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De Las Tunas
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