Uno de los eventos meteorológicos más nocivos conocidos en el Planeta es la sequía. Aunque constituye una afectación climática extrema que la sociedad ha enfrentado tradicionalmente, en los últimos decenios su acrecentada influencia ha dado lugar a que se le considere como uno de los mayores desastres naturales del mundo, el más frecuente y persistente, pues ocasiona grandes efectos negativos en la producción agrícola y tiene además impactos adversos sobre el medio ambiente.
Cuba es vulnerable a la escasa disponibilidad mundial del líquido. Aquí, los eventos de sequía moderados y severos se han duplicado en los últimos 50 años. Según las estadísticas del Centro del Clima disponibles las afectaciones ocurridas en los veranos de 1993, 1994, 1998 y 2000 fueron muy notables, siendo el suceso de 1998 el más intenso para el período abril-mayo-junio registrado. Dentro de este panorama Las Tunas lleva una de las peores partes.
LA PROVINCIA MÁS SECA DE CUBA
La sequía es un fenómeno natural intrínseco del territorio tunero, pero el cambio climático está incidiendo marcadamente en cómo se manifiestan en intensidad y frecuencias los procesos severos de sequía. La media histórica de precipitaciones de la provincia era de 1126 milímetros y ha descendido en los últimos 30 años a mil 38. La tendencia es que sigue bajando.
"Solo el 3,8 por ciento del agua embalsada del país está aquí, por lo que la disponibilidad del recurso de los tuneros no excede los seiscientos metros cúbicos. De acuerdo con las Naciones Unidas un ser humano para satisfacer sus necesidades normales necesita como mínimo mil 200 metros cúbicos, por tanto estamos en desventaja con el resto del país", explica Amado Luis Palma Torres, Especialista principal de Gestión Ambiental del Citma en el territorio.
"El período de sequía de 2003- 2005, que fue el más fuerte que nos afectó, todas las áreas tuvieron afectaciones y la mayoría fueron severas. Aunque tradicionalmente la zona norte es la de mayor incidencia, de acuerdo con los estudios que hemos desarrollado la zona sur también está experimentando fenómenos fuertes", afirma el Ingeniero Agrónomo Yusniel Núñez Acosta, especialista del Centro Provincial de Meteorología.
El hecho de que seamos la provincia más seca tiene que ver fundamentalmente con ubicación y características geográficas. Todos los tipos de suelo que se identifican en el territorio son altamente susceptibles a los procesos degradativos y ya existen grandes áreas afectadas, con un marcado descenso de los rendimientos agrícolas. No obstante influye notablemente la gestión que hacemos en las zonas industriales, la agricultura y la vivienda, que son los grandes consumidores.
MANEJO Y CUIDADO
El Balcón del Oriente cuenta con poca superficie de bosques, en su mayoría deteriorados. Se destacan además la pérdida y la degradación de franjas hidroreguladoras en arroyos, ríos y embalses y la desproporción existente entre las superficies agrícolas y forestales.
"No se concibe que en la actividad agropecuaria no existan sistemas de protección de cultivos, de pastos y de cuerpos hídricos. Somos mucho más vulnerables cuando tenemos cultivos desprotegidos, porque aunque llueva poco si somos capaces de protegerlos con cortinas rompevientos, esto maximiza la humedad en la plantación hasta un 40 por ciento y contradictoriamente cuando miramos nuestros campos, no se pone el árbol en función de la producción de alimentos, lo cual es una derrota", asevera Palma Torres.
Otro aspecto a tener en cuenta es la contaminación. Asegura el especialista que más del 90 por ciento de los residuos sólidos orgánicos e inorgánicos tienen valor de uso. Sin embargo "hoy existen industrias aquí que no tienen sistemas de residuales o que son obsoletos. Muchos de los que trabajan en los procesos industriales se ocupan del proceso productivo y no miran la gestión de la contaminación.
"Los aceites usados que se producen a raíz del mantenimiento a los vehículos, también constituyen desechos muy peligrosos con altas concentraciones de metales usados. Un litro de aceite usado inhabilita como mínimo mil metros cúbicos de agua, perdiendo su valor de uso. Cada vez que permitamos que en una institución se vierta un litro de aceite usado en el suelo o el agua estamos inhabilitando el agua de casi dos tuneros."
Es indispensable además que los responsables que tienen cuerpos hídricos, ríos, embalses presas, establezcan las fajas de protección, como resguardo a la cantidad y la calidad del recurso.
MÁS VERBOS QUE SUSTANTIVOS
El tema Agua es una de las grandes preocupaciones del sistema de Naciones Unidas. Los estudios revelan que unos 750 millones de seres humanos carecen de acceso a buenas fuentes de abastecimiento y se espera que para el 2025 la situación se recrudezca, pues habrá escasez en muchas regiones del orbe y en no pocas se decretará estrés hídrico, lo cual provocará el desplazamiento de millones de personas.
Anticipándose a esto, en la cumbre de la Tierra, el Líder Histórico de la Revolución Fidel Castro expresó: "una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva destrucción de sus condiciones naturales de vida: el hombre."
El uso eficiente del agua es una necesidad y el centro del problema es el hombre y su accionar. El cambio climático es real, irreversible y nos afecta, por tanto no podemos acordarnos de la sequía cuando no hay agua. Hay que cambiar el paradigma de gestionar la crisis para gestionar el riesgo. El tema ambiental necesita más verbos que sustantivos.


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